Momentos de tensión y nerviosismo se vivieron durante la madrugada en un bar en Tinogasta cuando dos hombres, uno de ellos con una granada en la mano y otro con un cuchillo, amenazaron con hacer explotar el lugar si no les vendían bebidas alcohólicas. El dueño del local logró reducir al individuo cuando la Policía arribó al lugar. El elemento fue secuestrado y personal de Explosivos de la Policía viajaba al lugar para llevar a cabo tareas de su especialidad en relación con el elemento.

Alrededor de las 2 de la mañana efectivos de la comisaría departamental Tinogasta se constituyeron en un bar-pool ubicado en el barrio Abaucán de esa ciudad, propiedad de un hombre de 38 años, y aprehendieron a los dos individuos de apellido Ochoa, de 22 y 25 años.

Según había relatado el dueño del lugar, ambos individuos habían ingresado al lugar exigiéndole que les vendiera bebidas alcohólicas, amenazándolos con un arma blanca y con hacer detonar en el lugar una granada MK2 de fabricación militar. Al momento del hecho en el local había alrededor de 40 personas, quienes salieron de inmediato del lugar atemorizadas y sorprendidas por lo que sucedía. El dueño del local intentó convencer a los sujetos de que desistieran de su accionar y en un momento logró reducirlos y quitarles el elemento.

Finalmente la policía llegó y tras requisar a los individuos, en una mochila que tenía uno de ellos, encontraron una plancha Wemir blanca con rosado y un teléfono celular Samsung blanco, que también fueron incautados para determinar su legítima propiedad y procedencia.

Finalmente, estas personas quedaron alojadas en la dependencia a disposición de la Fiscalía de Instrucción de la Quinta Circunscripción Judicial, desde donde se impartieron las medidas a seguir, mientras que el damnificado fue invitado a denunciar el hecho en la base de la seccional.