En las diez ediciones que lleva el Rally Dakar en Sudamérica, al menos nueve meses antes ya se sabía dónde, cuándo y cómo se haría la siguiente edición. Este año es la excepción. Superada la primera quincena de abril, las confirmaciones son una rareza; las versiones sobre el recorrido, un castillo de naipes sometido a un viento diario y, las negociaciones, una carrera en las que el “oferente” enfrenta un cuadro complejo y los “demandantes” demuestran voluntad, pero se hayan limitados por cuestiones económicas y políticas.

A modo de resumen, una síntesis del estado de situación:

1- ¿Habrá Dakar en 2019?

– Sí, fue lo primero en confirmarse hace varios meses. En el marco del Merzouga Rally que se está haciendo en Marruecos, la Amaury Sport Organisation dio a conocer que se iniciará el sábado 5 de enero y que las inscripciones se abrirán el 15 de mayo.

2- ¿Por dónde se correrá?

– Aquí empieza el juego de las conjeturas. Hace varias semanas, ASO había confirmado a Perú como una de las sedes. Pero la renuncia del presidente Pedro Pablo Kuczynski, engullido por una amplia ola de corrupción, puso en espera al tema. Hay un encuentro pendiente con Martín Vizcarra y miembros de su gabinete. Otro caso es Chile, donde asumió en diciembre de 2017 Sebastián Piñera. En su momento fue gran impulsor de la carrera, ahora atiende cuestiones más urgentes y no termina de dar el sí, o el no. Bolivia fue parcialmente descartada por quejas de los participantes debido a la altura y a problemas sociales que vive el país. Ecuador, que en un principio aspiró a cerrar la prueba en Cuenca, tiene a su territorio fronterizo con Perú bajo un estudio internacional de conservación arqueológica. Argentina, que parecía quedar por primera vez afuera, volvió a ser tenida en cuenta por peso propio, por la indefinición de los vecinos y porque autoridades de algunas provincias (Catamarca y Salta, puntualmente), quieren que la carrera siga en sus territorios, ofreciendo incluso (más allá de aportes en logística y seguridad, aportes monetarios para “ayudar” a la Nación, que a través del Ministerio de Turismo ya dijo que no está en condiciones de asumir la inversión en soledad.

3- ¿Hay plan de carrera?

– Hay varios. El más firme es con salida en Chile, etapas y día de descanso en Argentina y llegada en Perú. Otro trayecto sería Chile-Argentina-Perú-Ecuador.

4- ¿Qué hay de las etapas?

– La idea inicial habla de mantener 14 etapas y una jornada de descanso. Si así fuera, la prueba concluiría el sábado 19 de enero.

5- ¿Qué provincias recorrería en Argentina?

– Fundamentalmente Catamarca (con Fiambalá y Belén a la cabeza) y Salta (en zonas de altura y quizás lugar de descanso). Este es otro campo propicio para elaborar las mil y una conjeturas.

Fuente: La Gaceta.