Días pasados se concretó un nuevo encuentro de trabajo entre la Comunidad Originaria Diaguita Anconquija y la Escuela de Arqueología de la UNCA, en el marco del Proyecto de Extensión Universitaria: “Identidad y Territorio”. Durante las entrevistas que se realizaron para la realización de este proyecto, los investigadores dialogaron con miembros de la comunidad originaria con la intención de recuperar la memoria oral de estos pueblos.

La licenciada Laura Roda, docente de la Escuela de Arqueología a cargo de la dirección del proyecto, expresó que “trabajamos en el fortalecimiento identitario y con este objetivo entrevistamos a los mayores de la comunidad. De sus relatos podemos documentar y registrar la memoria oral indígena que por mucho tiempo no fue reconocida y fue silenciada por el Estado”, explicó.

“Trabajamos en este proyecto desde el año pasado y, personalmente,  me llamó la atención que pese a los hostigamientos y el silenciamiento que sufrieron los miembros de esta comunidad, ellos se reconocen a sí mismos como indígenas. Se identifican como ‘indios’. Cuando les preguntamos el porqué, explican que sus abuelos se referían a sí mismos de esta forma y la adoptaron”.

Con respecto a la actualidad de esta comunidad originaria, Roda indicó que “están completamente integrados a la comunidad de Aconquija. Comparten espacios con personas que quizás son oriundos del lugar y han vivido allí desde siempre, pero no se identifican como indígenas. Tienen permanente contacto con el resto de la población local y, además, en esta localidad se desarrollan distintos intereses de explotación económica como el turismo, o en el área de la agricultura, el cultivo de la papa, así que constantemente también hay personas oriundas de otras provincias que transitan por la zona”.

“Está muy clara para ellos su identidad indígena, pese a que durante mucho tiempo es algo de lo que no se pudo hablar. Hablamos de distintas territorialidades, que producen distintas subjetividades y estas se superponen e interactúan de manera compleja, que hasta puede tornarse conflictiva”, afirmó.

Cabe mencionar, que además de las entrevistas,  los investigadores trabajan en un registro de ceremonias tradicionales y la construcción de un centro comunitario. Estas actividades se realizan en equipos mixtos integrados por miembros de la Comunidad, estudiantes y docentes de la Escuela de Arqueología, constituyendo una línea de co-investigación o investigación colaborativa con la población local.