Esta vez al llamado de emergencia, lo hacemos los bomberos de Catamarca.
Los 11 cuarteles de Bomberos de la provincia nucleados a través de la Federación Catamarqueña y ante la crisis económica que cada día nos golpea con más dureza, se siente más necesaria la atención del Poder Ejecutivo, los representantes del Poder Legislativo y la comunidad en general.
Estamos pasando por muy malas condiciones de trabajo desde hace más de un año, la crisis económica nos está asfixiando de a poco, no sólo afectando el deterioro presupuestario para el mantenimiento de los cuarteles sino que ahora también a la estructura humana necesaria para los distintos cuerpos compuesta por los “Voluntarios Activos” que tienen que realizar tareas variadas para mantener la institución en funcionamiento. La crisis se acentuó a raíz del no envío de fondos nacionales que ayudaban en parte a solventar algunos gastos de equipamiento operativo, en algunos casos, desde hace más de 2 años y cada cuartel tiene que seguir funcionando costeándose su factura de energía eléctrica, seguro de las unidades móviles, combustible y mantenimiento mecánico, equipos especiales, máquinas y herramientas, capacitaciones, etc.

Por eso, tras numerosas movilizaciones y audiencias, el año pasado tuvimos el compromiso de nuestros diputados y senadores, de dar tratamiento y aprobar una ley provincial que nos ayudaría a garantizar, un poco del resguardo que siempre imploramos. La Ley Provincial buscaba garantizar un fondo que asegure la cobertura de obra social, seguro de vida, seguro de las unidades y jubilación para los bomberos activos con 25 años de servicio. Cabe destacar que el bombero herido en servicio, puede perder la posibilidad de seguir en su trabajo particular que es el sostén de su familia y por ello, es indispensable contar con la contención médica tras resultar accidentado en cumplimiento de su deber.
Si bien los legisladores aprobaron dicha ley, el Ejecutivo Provincial vetó precisamente lo que le da sentido a la misma, es decir, las cláusulas que nos garantizaban esa cobertura.
LOS BOMBEROS VOLUNTARIOS NO PEDIMOS LUJOS NI PRIVILEGIOS. PEDIMOS UN MÍNIMO DE RECONOCIMIENTO QUE NOS PERMITA REALIZAR NUESTRA TAREA CON DIGNIDAD.
Por eso, esta vez los bomberos hacemos el llamado a quienes tienen la responsabilidad de oírnos. Nuevamente, para que entiendan una vez más, que NO QUEREMOS SUELDOS. SOMOS VOLUNTARIOS. Pero sí queremos estar listos, y de la mejor manera, cuando nos necesiten. Queremos estar equipados y capacitados y esto último demanda no sólo esfuerzo sino tiempo. Ese tiempo que estamos dispuestos a quitarles a nuestras familias, a nuestros trabajos solamente con el afán de servir cada día mejor. PORQUE DIMOS NUESTRA PALABRA Y NOSOTROS VAMOS A CUMPLIRLA.
SeguramenteSeguramente quienes asesoraron al gobierno en la aplicación de este veto a la Ley de Bomberos nunca vivieron la experiencia de tener que salvarle la vida o bienes a un desconocido o a un ser querido, porque sino hubieran pensando un poco más el significado de ese veto.
Con ese veto NO PIERDEN LOS BOMBEROS VOLUNTARIOS, PERDEMOS TODOS.
Confiamos y nos encomendamos nuevamente a Dios, en la creencia que con su apoyo, el de los medios de comunicación y el de la comunidad en general, los legisladores sabrán honrar su palabra y cumplir con el compromiso que asumieron ante los cuarteles de toda la provincia. Porque más allá de lo que piensa la clase política, que son también nuestros representantes, nosotros nos debemos a la gente.
Señora Gobernadora Lucia Corpacci, no tenemos otro recurso que recurrir a usted como último arbitrio de auxilio, para que los Bomberos Voluntarios de Catamarca sigan funcionando y acompañando a la sociedad en cada rincón de la provincia.
Seguiremos luchando, manteniendo a como dé lugar nuestros cuarteles operativos, trabajando a brazo partido, porque nosotros no sabemos ni de claudicaciones ni de renuncias. SOMOS BOMBEROS VOLUNTARIOS.