El Ministro de Salud de la provincia, Dr. Ramón Figueroa Castellanos participó junto a la subsecretaria de Salud Pública; Dra. Claudia Palladino, el Presidente del Colegio Médico, Dr. Segundo Fernández;  el Vicepresidente del Colegio Médico, Dr. Guillermo Martínez y la Presidente del Colegio de Enfermeros, Lic. Rosario Sosa de una conferencia de prensa donde se presentó el protocolo para actuar en diferentes situaciones de violencia contexto laboral.

Al respecto, el Ministro de Salud señaló que “este es un aporte que hace el colegio médico, ya que la violencia en el ámbito de la salud es un tema que no solo nos preocupa sino que nos ocupa a todos. Estos son hechos que datan de varios años, pero en el último tiempo se ven más casos y el equipo de salud tiene que tener un ámbito tranquilo para trabajar en las mejores condiciones”.

Además destacó que “hacemos público nuestro repudio todas las formas de violencia, en este caso, hablamos de las que suceden o se generan en ámbitos de los centros de salud. Estamos trabajando con el colegio médico para determinar cómo podemos aportar a las leyes que establezcan un mecanismo sancionatorio en estas situaciones. Este protocolo se activa ante cualquier tipo de violencia, ya sea física, psíquica o verbal que se pueda dar en el ámbito laboral, queremos extremar los cuidados, la seguridad en los centros pero también tenemos que garantizar la salud”.

El Dr. Guillermo Martínez además indicó que “este protocolo es un conjunto de medidas que se toman entre la comisión del colegio médico y colegas de la provincia que son de mucha utilidad y que está avalado por el Ministro de Salud por lo que será aplicable en los nosocomios de toda la provincia tanto públicos como privados. Es importante mencionar que el mismo al tener resolución ministerial se podrá poner en práctica en los próximos días”.

Según relató el vicepresidente del Colegio Médico, alguien que sufre algún hecho de violencia tiene consecuencias que lo llevan a trabajar de manera distinta, no se recuperafácilmente. “Nosotros estamos preparados para tener cierto trato con el paciente o con los familiares y algunos ataques llevan a que nos afecte luego en la atención hacia otras pacientes. Como todos, sentimos la vulnerabilidad”, afirmó.

Martínez agregó que “el protocolo significa un canal de comunicación una vez consumado el acto de violencia no tan solo al médico, sino a cualquier integrante del equipo de salud hasta que los tiempos legislativos determinen que se ponga en marcha la legislación que está proyectada. Además nos permite receptar los incidentes de una forma estandarizada, y protocolizada para que institucionalmente determinemos cuáles son los hechos de violencia más comunes, para buscar una solución a esta problemática que nos afecta a todos”.