El recluso que se escapó el jueves no tenía buena conducta, según explicaron fuentes judiciales. Oscar Rodríguez, que cumplía una condena de 38 años por el homicidio de un camionero y el abuso sexual de dos jóvenes , aprovechó haber recibido un permiso especial para fugarse. La Policía lo buscaba intensamente en localidades del interior de la provincia, aunque no se descarta que se haya ocultado en otra provincia.

De acuerdo a fuentes del servicio penitenciario, el evadico, conocido como “Boca y Dulce”, por orden del juez de ejecución penal Roberto Guyot, debía iniciar el período de readaptación social en la casa de su esposa, en Simoca y luego debía ser retirado por personal del Servicio Penitenciario.

Sin embargo, antes de que se cumpliera la hora, la mujer se comunicó con el penal para anunciar que Rodríguez nunca había llegado hasta ese lugar. Desde ese entonces se organizó un operativo de búsqueda que no arrojó buenos resultados.

Fuentes de la Dirección de Institutos Penales confirmaron a LA GACETA que el prófugo fue uno de los reclusos que protagonizaron un motín de una semana en el penal en diciembre pasado que pretendían gozar de algunos beneficios, como permisos especiales de salidas.

Además, siempre de acuerdo a la versión oficial, por su mala conducta, se había solicitado que fuera trasladado al penal de Villa Urquiza para que tuviera un control más estricto por parte de Guyot, el magistrado que debe vigilar el cumplimiento de la condena. Este fue el magistrado que lo autorizó a que saliera de la cárcel para fortalecer sus vínculos familiares.

Antecedente

El preso que se escapó ayer del penal de Concepción, y que es intensamente buscado por la Policía, se había fugado de la cárcel hace 15 años atrás de la misma manera.

En 2003, Rodríguez se había fugado del penal tras un descuido de un agente que lo acompañaba, pero fue recapturado dos años después, en 2005, por la Policía.

En marzo de ese año, Rodríguez logró que se le concediera una libertad extramuros con custodia. Ese día aprovechó un descuido del agente que lo acompañaba y se fugó. Al parecer, permaneció fuera de la provincia hasta principios de 2005. Luego regresó y se instaló en su casa, en Simoca, donde fue recapturado.

En abril de 2005, según los investigadores, Rodríguez atacó a una joven de Concepción. La chica hacía “dedo” junto a un compañero de estudios, para viajar a la capital. Rodríguez, que conducía un Peugeot 504 e iba acompañado por otro hombre, se ofreció para trasladarlos, según la denuncia. Cerca de Famaillá se habría detenido en una vivienda abandonada, donde habría sacado un revólver con el que, luego de amenazar de muerte a los jóvenes, los maniató. “Boca y Dulce” y un cómplice habrían violado a la muchacha.

El domingo siguiente, Rodríguez habría actuado de igual forma en Simoca, raptando y violando a una menor de 13 años que vive cerca de su casa. En el mismo vehículo la habría llevado hasta una casa abandonada, donde fue golpeada y violada. El lunes, la víctima logró escapar. Efectivos de la comisaría de esa localidad implementaron un operativo y lo atraparon cerca de su casa.