La Juventus ganó por séptima vez consecutiva la Liga italiana de fútbol al empatar sin goles en su visita a la Roma, sumar 92 puntos y ser ya inalcanzable, a falta de una jornada, para el Napoli, que tiene 88.

En un partido más bien discreto, sin grandes cuotas de fútbol, la Juve gestionó y consiguió tranquilamente una nueva consagración en la Serie A, que domina desde hace algunos años. Dybala e Higuaín estuvieron desde el arranque.

No fue, sin embargo, una temporada tan sencilla como las anteriores para la Vecchia Signora, que durante varias fechas fue escolta de un Napoli que amenazó como nunca la hegemonía del equipo de Massimiliano Allegri.

Pero los napolitanos cedieron y la Juventus volvió a la cima a principios de marzo. Y pese a que vencieron a los bianconeri recientemente, un revés ante la Fiorentina sentenció el campeonato. Y la Juventus no desaprovechó.

El festejo de la Juventus se da nuevamente en el estadio Olímpico de Roma, donde el miércoles pasado celebró la cuarta Copa de Italia consecutiva al golear 4-0 al Milan, en otra muestra de poder y hegemonía en el fútbol italiano.

De esta manera, la Juventus logra una marca inédita, con cuatro dobletes de Liga y Copa seguidos.