Con gol de Coutinho, el conjunto Culé derrotó 1-0 a la Real Sociedad en el Camp Nou, en lo que fue el último encuentro del mediocampista español con la camiseta blaugrana.

Messi arrancó desde el banco e ingresó por el goleador del partido a los 67.

Una leyenda como Andrés Iniesta no podía tener una despedida cualquiera. Aprovechando los festejos por el doblete, el Barça homenajeó por todo lo alto la figura del manchego, que este domingo disputó sus últimos minutos como jugador azulgrana.

Aunque oficialmente los festejos no empezaron hasta después del encuentro contra la Real Sociedad, lo cierto es que el homenaje arrancó desde antes del partido. Desde el mosaico con el mensaje de Infinito Iniesta, pasando por el tifo que se desplegó durante el partido con el mensaje «Gracias por tanto», hasta los cánticos dirigidos al manchego. De hecho, llamó la atención que la grada de animación no paró de corear el nombre de Iniesta desde que abandonó el terreno de juego (minuto 81), hasta el final del partido. Mientras, el de Fuentealbilla lloraba desconsolado en el banquillo. Ley de vida.

Una vez terminado el trámite contra la Real, arrancó una fiesta que duró cerca de una hora. Música alta, efectos especiales, despliegue pirotécnico y muchas muestras de cariño a Iniesta. Todos los jugadores regresaron al terreno de juego portando las camisetas del 8.

Rubiales entrega LaLiga

Con todos los protagonistas sobre el terreno de juego, Luis Rubiales hizo entrega del trofeo que acredita al Barça como campeón de LaLiga Santander 17-18. A diferencia de otras temporadas, este curso sí se pudo entregar en el último partido de la temporada, como se hace en otras competiciones. Sería bueno que se convirtiera en la norma y no en la excepción.

El discurso de Iniesta

Una vez recibido el trofeo, llegó el momento más emotivo de la noche. Iniesta agarró el micrófono y dedicó sus últimas palabras a la que ha sido su afición durante más de dos décadas. Entre lágrimas, el manchego agradeció el cariño y el respeto que ha recibido en todo este tiempo. «Han sido 22 años maravillosos. Ha sido un orgullo y un placer defender y representar este escudo, para mí, el mejor del mundo», explicó. Finalmente, prometió amor eterno al club de su vida. «Gracias a vosotos, mi afición, por todo el cariño y por todo el respeto que me habéis hecho sentir desde el día que llegué, como un niño. Me voy como un hombre. Gracias por este mes, en el que me habéis pedido que me quedara. Sólo os puedo decir que os llevaré en mi corazón para siempre», dijo.

Aún con el nudo en la garganta, el equipo procedió a dar la vuelta de honor al estadio. La última con Iniesta.