La Legislatura local tendrá para su análisis y posterior tratamiento el Consenso Fiscal firmado entre la Provincia y los Municipios.

Dentro del mismo se arribó a un acuerdo para modificar el régimen de regalías mineras en cuanto a la presentación, aprobación y rendición de cuentas de los proyectos, así también al depósito de los montos correspondientes. Eso sí, siempre respetando la finalidad estipulada en la actual ley 5.128, es decir, la norma que distribuye y administra los fondos recaudados por regalías.

En este marco adquiere importancia el Boletín Oficial de la Provincia número 37, del martes 18 del corriente.

Sucede que en el instrumento en cuestión figura una resolución del ministerio de Producción (la número 80). Ésta, según consta en el Boletín, fue firmada el 16 de febrero del corriente.

En ella se reconoce y aprueba la “pertinencia y encuadre en los objetivos y lineamientos” (establecidos en la ley de Regalías y en el decreto que crea la Unidad de Gestión de Proyectos Productivos) sobre el proyecto de “remodelación total y ampliación del entorno de la Plaza Principal de Fiambalá”.

De acuerdo a lo que se desprende la publicación, la iniciativa fue elevada por el Ejecutivo que gestiona Roxana Paulón. “Se ejecutará en 2 etapas y cuenta con un presupuesto oficial de $4.991.240”.

A la vez, deja claramente establecido que la obra sobre la plaza Fray Mamerto Esquiú “será financiada íntegramente con fondos provenientes de regalías mineras”.

Así, la Municipalidad tiene un plazo de 60 días hábiles para presentar ante la Unidad de Gestión de Proyectos Productivos “copia certificada de la ordenanza que apruebe el presupuesto general de recursos y gastos del ejercicio 2018, donde se encuentre comprendido el proyecto”.

También compromete al Ejecutivo comunal “a adoptar las medidas necesarias para garantizar el cumplimiento de la normativa nacional, provincial y/o municipal relativa al impacto ambiental que pudiera ocasionar la ejecución del proyecto”.

 

Marco

El decreto 202 del 2013 crea la Unidad de Gestión de Proyectos Productivos. Dentro de este instrumento se detalla el destino de las regalías que deben usar los municipios.

Para el caso, los proyectos deben apuntar a obras de infraestructura para saneamiento urbano, para la construcción de acueductos o también edificación de gasoductos para el transporte y distribución de gas.

También señala que las iniciativas deben apuntar a obras de generación y transporte de energía eléctrica

. A la vez, incorpora que los fondos provenientes de la explotación minera deben destinarse a infraestructura que posibiliten nuevas actividades productivas o emprendimientos industriales.

Incluso, deja abierta la posibilidad de que las regalías sean utilizadas por los municipios para la capacitación de actividades productivas.

El uso de casi cinco millones de pesos provenientes de la minería para la remodelación de la plaza principal fiambalense quizás se encuadre en uno de los ítems del decreto firmado cinco años atrás: “Obras de infraestructura para el desarrollo del turismo”.