Hace 20 años en el Hotel Hilton de Las Vegas, el boxeador catamarqueño Hugo Soto cumplió el sueño de su vida: se consagró campeón mundial de los moscas de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB) al ganarle por puntos en fallo dividido al venezolano José Bonilla en una pelea realizada en el Hotel Hilton, de Las Vegas.

El fallo de los jurados -116 a 112, 116 a 113 y 114 a 116-, sorprendió a todos, menos al argentino, de 30 años, que en el último tramo de la pelea -en evidente desventaja en las tarjetas- dio vuelta el resultado con más corazón que boxeo.

Fue la tercera ocasión que tenía Soto de ser campeón mundial y esta vez no fracasó.

En los primeros asaltos dominó Bonilla, un boxeador muy veloz; pero en el noveno surgió la estirpe de peleador de Soto, que lastimado sobre el párpado izquierdo desde el séptimo round, fue para adelante, acumuló puntos y se consagró como campeón mundial de los moscas, cuando muy pocos pensaban en ello.