En un partido que comenzó con mucho dinamismo para ambos bandos. Senegal fue el que golpeó primero tras un error,primero del mediocampista Genki Haraguchi, que no logró despejar correctamente, y posteriormente del arquero japonés Eiji Kawashima, que despejó hacia el medio con los puños.

La pelota rebotó en atacante del Liverpool, Sadio Mané, que se situó en el lugar preciso y el balón terminó dentro del arco a los 11 minutos del primer tiempo.

Los asiáticos presionaron y generaron situaciones para alcanzar rápidamente el empate. 22 minutos después llegó la recompensa, con un tiro a colocar de Takashi Inui al palo más lejano de Khadim Ndiaye.

A los 38 los africanos intentaron responder. M’Baye Niang tomó un pase en profundidad y quedó mano a mano con el arquero del Metz (Ligue 2) que apretó y tapó el disparo del jugador del Torino de Italia.

Ambas selecciones iniciaron el segundo tiempo con la intención de conseguir la victoria que los acerque a los octavos de final. Los dirigidos por Aliou Cissé generaron situaciones de peligro con Badou Ndiaye que fueron bien contenidas por el arquero rival.

A los 60 y 62 minutos Yuya Osako e Inui tuvieron las llegadas más claras de Japón en el segundo tiempo. En la primera, el atacante no pudo conectar dentro del área chica y la pelota se perdió por la línea de fondo, mientras que en la otra, el jugador del Betis estampó su tiro en el travesaño.

A los 70 minutos Senegal pudo romper el empate. Cuando los asiáticos empezaban a imponerse en el campo de juego, una jugada por la izquierda de Sadio Mané y un centro cruzado Youssouf Sabaly, acabó en gol del Moussa Wagué. El lateral derecho le dio el liderato del Grupo H a su país por unos minutos, hasta que a los 78, Keisuke Honda, quien ingresó desde el banco, aprovechó un error del arquero e igualó el marcador.