Los cuerpos carbonizados de 26 personas fueron hallados este martes en una casa en Mati, costa oriental de la región de Atica, anunció la Cruz Roja, por lo cual ya llegan a 74 los muertos causados por los incendios que azotan a Grecia.

Poco antes de este macabro hallazgo, las autoridades habían anunciado un balance de 24 muertos y más de 170 heridos, pero este número aumentó en el último informe de los bomberos griegos.

Según el servicio de emergencias, once de las personas heridas se encuentran en estado crítico y se teme que el número de víctimas mortales aún sea mayor, ya que se están recibiendo numerosas llamadas de personas que avisan de familiares desaparecidos.

El servicio griego de bomberos ha informado de que hay personas que han sido dadas por desaparecidas por familiares o amigos y de que existen decenas de edificios a los que las fuerzas de rescate todavía no han podido acceder.

Todas las víctimas han sido halladas en el área comprendida entre el puerto de Rafina, a unos 30 kilómetros de Atenas, y Nea Makri, situada unos diez kilómetros más al norte.

La mayoría de las personas fallecidas quedaron atrapadas por las llamas en sus casas o en sus automóviles, o intentaron huir del fuego echándose al mar, pero acabaron ahogándose.

Según el servicio de bomberos, actualmente todavía hay tres incendios en curso en la región capitalina de Atica, pero también hay grandes frentes en otras regiones del país, particularmente en la zona de Corinto, en el Peloponeso, así como en la isla de Creta.

Las tareas de extinción continuaron durante toda la noche pero se vieron dificultadas por los fuertes vientos que alcanzaron fuerza siete en la escala de Beaufort.

Después de que las autoridades declararan el estado de emergencia y solicitaran ayuda internacional, el portavoz del Gobierno, Dimitris Tzanakópulos, anunció que hoy llegarán aviones de extinción desde España, así como voluntarios de Chipre.

En estos momentos en los tres principales frentes -el este de Atica, la zona de Kineta, en el oeste de esa región, así como en Corinto y Creta hay desplegados seis helicópteros y tres aviones, así como centenares de bomberos con medios terrestres.

Según informó el alcalde de Rafina, Evánguelos Burnús, al menos 500 casas y 200 vehículos han sido dañados en mayor o menor medida por las llamas.

Burnús señaló en declaraciones a ERT que la operación de evacuación por mar emprendida ayer continúa y los barcos de la Guardia Costera siguen desplazando a numerosos residentes de Rafina hacia otras zonas seguras.

El último gran incendio ocurrió en 2007, cuando 64 personas fallecieron en los 3.000 incendios declarados en ese entonces en la península del Peloponeso.

Con información de EFE y AFP