Poco más de siete meses después de consagrarse campeón de la Copa Sudamericana en el Marcaná, del otro lado del mundo, Independiente fue a cosechar sus méritos y se quedó con un nuevo trofeo internacional, ese que le da la estrella 18° para sus vitrinas, esa que sólo el Rey de Copas -siete Libertadores- puede ostentar. De mayor a menor, el equipo de Holan dominó durante el primer tiempo al Cerezo Osaka, encontró la diferencia gracias al gol de Silvio Romero y, con el desgaste a cuestas, aguantó en el final los intentos de los nipones.

Lo mejor de Independiente se vio en la primera media hora de partido, cuando los jugadores estaban frescos y la jerarquía individual hizo la diferencia. Meza y Benítez se hicieron eje en el equipo de Holan, que no tuvo tanto aporte ofensivo por las bandas como acostumbra pero, con el Cerezo bien metido atrás, casi ni sufrió. No hay que olvidar que es un conjunto casi sin rodaje en el semestre.

El árbitro se tragó un penal (mano de Yamashita tras centro de Meza) y Hernández, de buena presentación, dejó un aviso de tiro libre. El gol, más que merecido, llegó luego de un pase de Benítez que se desvió en un defensor, con posterior anticipo y gambeta del Chino Romero para el 1-0.

El Rojo se fue con buenas sensaciones al descanso, pero el interminable viaje a Japón poco a poco comenzó a pasar factura (y lo seguirá haciendo en los próximos largos días). Romero casi clava doblete en el arranque del complemento, pero las piernas se pusieron pesadas, Cerezo se soltó con los cambios y, obligado, armó sus primeras llegadas con peligro concreto. Sin embargo, se encontró con un Campaña brillante, listo para responder cuando lo llamaron, como buen arquero de equipo grande.

Holan aprovechó los seis cambios (debutó el Pocho Cerutti) que permite el torneo para devolverle algo de aire a su equipo, que en el final aguantó con lo que le quedaba. Cerezo tuvo alguna más y el árbitro le dio un tiro libre peligroso con el tiempo cumplido, pero el Rojo cerró sus filas, apretó los dientes y terminó festejando, como tantas otras veces en su historia. Por algo es el Rey… de acá a Japón.

Independiente (1): Campaña; Bustos, Franco, Figal, Sánchez Miño (G. Silva); Meza (Burdisso), F. Silva (Domingo), Hernández (Gaibor); S. Romero (Benavídez), Gigliotti y M. Benítez (Cerutti).

Cerezo Osaka (0): Tanno; Fujimoto (Jonjic), Tanaka (Katayama), Sakemoto, Yamashita (Souza), Morishita; Fukumitsu (Onozawa), Yamauchi (Ando), Akiyama, Osmar; Takagi (Tanaka).

Gol: PT 27m S. Romero (I).

Arbitro: Matthew Conger. Asistentes: Mark Rule y Mark Whitehead. Cuarto: Takuto Okabe.

Estadio: Nagai (Osaka).