En lo alto de la platea Belgrano, en medio de la producción fotográfica oficial, Leonardo Ponzio hablaba ante algunos compañeros que lo escuchaban con algo de asombro: “A la camiseta violeta la usé hace como diez años. Fue en un partido contra Estudiantes”. En efecto, el capitán de River es el único integrante del plantel actual que se puso esa particular camiseta alternativa para jugar un encuentro oficial: fue el 13 de diciembre de 2008, en un 1 a 1 frente a Estudiantes, en La Plata. Ponzio volverá a hacerlo en breve, ya que la nueva violeta será presentada formalmente en un evento que tendrá lugar el 13 de septiembre y estrenada tres días después, cuando River reciba a San Martín de San Juan por la quinta fecha de la Superliga.

Se trata de una casaca cuyo color fue elegido por las autoridades de River y por Adidas, la marca que viste al club, por dos razones: en homenaje a una que el equipo se puso por primera vez el 22 de junio de 1969, en un partido ante Deportivo Morón, y también a la violeta que supo usar Germán Burgos, el Mono, en el glorioso 1996 que vivió el club de Núñez al ganar la Copa Libertadores. Tanto en River como en Adidas aclaran que la camiseta violeta “nada tiene que ver con la granate que supo usarse en homenaje al Torino de Italia”. River y Torino tienen un vínculo muy estrecho desde 1949, cuando un avión que trasladaba al plantel italiano se estrelló en Superga y murieron 31 personas, 18 de ellas futbolistas. A los pocos días, Antonio Vespucio Liberti, presidente de River en aquellos años, envió al equipo a jugar un amistoso a beneficio de las familias de los fallecidos. En señal de agradecimiento, los dirigentes del Torino le obsequiaron a River camisetas de color granate que el club de Núñez usó por primera vez en la década del 50.

La génesis de la histórica camiseta violeta que River usó hasta ahora apenas seis veces a lo largo de la historia, en tres períodos diferentes, no está clara ni para el propio club. Las razones son difusas, según reconocen incluso quienes comandan el museo de la institución. “En el museo, cuando pusimos la historia de la camiseta, lo hicimos en potencial porque realmente no tenemos en claro el origen. Por un lado, pusimos que habrían sido donadas por la Fiorentina, que el 24 de mayo de 1966 vino a jugar un amistoso ante Argentina en el Monumental. Y, por el otro, también le dimos entidad a un material periodístico que acercó un socio que la habría traído desde el exterior. De acuerdo a ese material, en la previa de un partido de 1975 ante Banfield, Angel Labruna no quiso jugar con la tricolor porque algunos la consideraban mufa en medio de la racha por los 18 años sin títulos, y el equipo usó todo el uniforme violeta. Creo que fueron las mismas del 69 porque hasta el escudo era exactamente igual”, comenta Patricio Nogueira, vicepresidente del museo River e historiador del club.

El propio Nogueira aporta otro detalle que intenta develar el misterio. “Cuando River sale campeón en el 75, El Gráfico editó un libro, hecho por el Beto Alonso, cuyo título fue: ‘Mi River, el campeón’. Allí, el Beto dice que, ante Banfield, usaron unas camisetas violetas ‘confeccionadas en Brasil en 1964 ó 65′”, agrega Nogueira y confiesa: “¿La verdad? No sé a qué versión creerle”.

Aprobada hace un año y medio e inspirada entonces en aquella camiseta que fue usada por primera vez en 1969 y en la que Burgos lució en la campaña del equipo que ganó la Libertadores 1996, River volverá a vestirse de violeta dentro de poco más de un mes por séptima vez en su historia. La primera –quedó dicho- fue en 1969 ante Morón, en una victoria por 3 a 0 a la que River le dio forma con goles de Daniel Onega, Ricardo Noguera y Oscar Mas. Onega, figura de aquel partido, fue tapa de El Gráfico con la novedosa vestimenta de entonces.

Al día siguiente, el diario Clarín publicó en el comentario del juego, según puede leerse en el archivo de Oscar Barnade, periodista de ese diario e historiador: “El partido entre River y Morón no tuvo nada de original. El resultado estaba ‘previsto’. Al fútbol no se jugó bien. River mostró algunos problemas defensivos. Morón evidenció que no sabe atacar. ¡Ah…! Pero ya nos estábamos olvidando de algo: River jugó con una extraña camiseta de color violeta (no se le puede negar originalidad…) y Morón, para no ser menos, actuó con una casaca a rayas horizontales que le daba todo el aspecto de atuendo ‘rugbístico’. Entonces vamos a hacer una rectificación: el partido entre River y Morón tuvo su originalidad: las vestimentas. ¿Que poco, no?…”.

Casi dos años después, el 25 de mayo de 1971, River volvió a vestirse de violeta para un 0 a 0 frente a Gimnasia y Esgrima La Plata, en el Monumental. Ese mismo resultado se repitió en la tercera aparición de dicho color: ante Banfield, el 15 de julio de 1975. El regreso del violeta ocurrió más de tres décadas después: el 24 de mayo de 2008, en un triunfo de River 1 a 0 ante Huracán, en Núñez. Aquel año, River también la usó en una caída 3-1 frente a San Martín de Tucumán el 21 de septiembre, como visitante, y en el mencionado empate contra Estudiantes en el que estuvo Ponzio. Ese último registro le dejó un triste recuerdo a River, que terminó último en el torneo por primera y única vez en su historia.

En breve, River se parecerá por unas horas a equipos de distintas partes del mundo que tienen al violeta como su color característico: Fiorentina, Villa Dálmine (su reciente adversario en la Copa Argentina), Defensor Sporting (Uruguay) y Anderlecht (Bélgica). Y para comienzos de 2019 se espera el estreno de la segunda camiseta alternativa, que volverá a ser tricolor a bastones verticales.