La ciudad de Tinogasta, distante a unos 278 kilómetros de la ciudad capital, abre las puertas a un novedoso proyecto, que busca potenciar el desarrollo turístico y productivo de la zona. Se trata del Museo de los Sabores o Paseo de los Sabores, vinculado a la gastronomía, a partir del uso de productos típicos de la región, que pretende ser pionero en el país.
Su potencial es enorme, en una vía eminentemente turística, como es la ruta nacional Nº 60, que articula con las Termas de Fiambalá, la Ruta del Adobe, la Ruta del Vino, entre otras propuestas.
También está pensado como un polo para el despliegue de actividades culturales y un lugar de encuentro para los vecinos.
La obra significará la puesta en valor de un antiguo edificio escolar construido en la primera década del siglo XX.
Atraídos por esta nueva apuesta turística y cultural, que mira al interior provincial y va al rescate del patrimonio arquitectónico de tierra adentro, orientamos nuestro requerimiento a la Secretaria de Estado de Turismo de la provincia, Mlga. Natalia Ponferrada, quien nos brinda la visión macro de la iniciativa: “El proyecto del Museo de los Sabores se desprende del plan estratégico de turismo 2014-2024, donde después de mucho andar surgieron importantes proyectos en distintos lugares, a partir de reuniones participativas con la comunidad”.
“El financiamiento para el programa de infraestructura turística, que el gobierno  de la provincia gestiona a través de la Corporación Andina de Fomento (CAF), incluye la ejecución de varios proyectos, entre ellos el Museo de los Sabores, que tiene que ver con aumentar la competitividad de esta ruta turística, que es la Nº 60, la ruta de los Seismiles, del Adobe, del Vino; además, es una zona muy productiva”, afirma.
“El principal objetivo de este programa es mejorar y aumentar la competitividad de Catamarca. La idea es que la gente que circule por el Oeste de Catamarca se plantee la necesidad de visitar el Museo de los Sabores, porque es único en el país y la región, y no se pueden ir sin conocerlo”, apunta.
Al explicar la génesis del proyecto, Ponferrada cuenta las alternativas que se manejaron, “en un momento pensamos en un Museo del Vino para vincular las bodegas turísticas, la producción vitivinícola del lugar, pero ya existen en Argentina varias iniciativas de este tipo. Entonces quisimos ir por más, convirtiendo a esta zona donde se destaca la producción de oliva y vino, en un referente de los sabores de la provincia”.
Para la titular de Turismo en la provincia, “es un proyecto muy interesante porque la intención es que sume un valor agregado no solamente al turismo sino también a la producción. Será como el disparador para potenciar a los pequeños productores que hay en la región, porque se podrán ver no solamente objetos vinculados a determinadas producciones sino que se contará los distintos procesos productivos. Se podrá narrar cómo se prepara tal o cual producto o comida”.
En este sentido, señala que “habrá espacios alternativos para que la gente prepare una vez por semana o mensualmente shows gastronómicos con los productos del lugar, pensando en la nuez, la oliva, la uva. También estará contemplada la parte histórica de la región, cómo eran los primeros productores de la vid, por ejemplo, cómo se hacía el intercambio con el Alto Perú, los arrieros que llevaban desde acá sus productos y traían desde allá lo que acá no tenían. El museo da para mucho, pero sobre todo se se tiene en cuenta la parte productiva vinculada al turismo gastronómico”.

Patrimonio arquitectónico
La funcionaria se refiere a la revalorización del patrimonio arquitectónico del lugar, con la refuncionalización de instalaciones escolares históricas. “Se refuncionaliza un edificio patrimonial, arquitectónico de una escuela, que tiene la tipología de edificios de comienzos del siglo XX, con galerías, arcos, patios centrales y esa fachada tan linda que tiene. Además, se le va a incorporar el espacio urbano de la plaza, que justamente el municipio está terminando de refaccionar y eso le dará otra vida”, estima.
Y especifica que “este edificio contempla un espacio nuevo donde se van a poder desarrollar una serie de actividades culturales, muestras transitorias, charlas, jornadas, talleres, capacitaciones, espectáculos artísticos, tanto cubiertos como al aire libre”.

Con la comunidad
Nuestra entrevistada pone de realce la participación de la gente, indicando que “todo proyecto debe tener el consenso de la comunidad donde se va a insertar, porque si bien éste surge de talleres participativos realizados años atrás, en esta audiencia pública hubo mucha participación y se hicieron aportes que enriquecieron el proyecto inicial. Entre ellos, la incorporación de cuestiones históricas, donde se pidió que se cuide el algarrobo centenario que hay dentro del patio; espacios comunes para incorporar otras ramas del arte en forma transitoria, no permanente. Son cosas que retroalimentan el proyecto. Fue muy enriquecedora la audiencia pública en la que estuvo el intendente y todos los funcionarios municipales, concejales y mucha gente  de la comunidad y referentes de las distintas organizaciones que hay en Tinogasta”.
Ponferrada señala que “dentro del programa nacional de gastronomía CocinAr, donde se está trabajando la gastronomía como un producto turístico, cuando les comentamos que teníamos en carpeta este museo, se sorprendieron muchísimo, porque no hay en Argentina un museo vinculado a los sabores y a la gastronomía, o sea que vamos a ser pioneros  en este sentido, y quizás con el tiempo se consolide como un producto de Argentina. Tiene mucho potencial, hay que trabajarlo bien en el futuro y cuidarlo, que crezca y sea un referente de la región. Así como hoy decimos el Museo del Vino de Cafayate, que sea el Museo de los Sabores de Tinogasta”.

“Está pensado como un lugar abierto que se funda con el espacio público”
El área de Ejecución de Proyectos de la Unidad Ejecutora Provincial fue creada para llevar adelante el programa financiado por la Corporación Andina de Fomento (CAF) – Banco de Desarrollo de América Latina.
Su coordinador es el Arq. Mariano Barrionuevo, a quien lo acompaña un equipo de profesionales que pone su esfuerzo, energía y creatividad para asumir este desafío. Nos explica cómo será la intervención de la vieja construcción. “Con este proyecto se busca poner en valor y refuncionalizar el edificio existente, para usarlo como museo. Se conservará la tecnología usada inicialmente, como los muros de ladrillos y adobe de la época”.
Barrionuevo explica que “este museo tendrá dos funciones principales: el ala sur de la escuela estará destinado a exposiciones permanentes, muestras de objetos, la historia de los sabores de la zona, porque debemos no solamente involucra a Tinogasta, sino que se trata de mostrar todo el Polo Oeste, por llamarlo de alguna forma; mientras que en el ala norte se harán exposiciones para degustación, donde cada productor podrá exponer sus productos y elaborar comidas, ya que habrá cocinas para tal fin”.
También detalla que “en la parte delantera tendrá una sala de información turística. Hacia el lado este, donde actualmente hay una cancha para la práctica de básquetbol y fútbol, se realizará un bloque nuevo que difiere arquitectónicamente del principal existente. Ahí estará la parte administrativa, sanitarios, un gran foyer que servirá de antesala hacia el auditorio de la planta alta. En este espacio estamos planeando realizar un bar temático”.
El responsable del área resalta que “el museo está pensado como un espacio abierto”, para ello, “se eliminarán la pirca y las rejas de acceso, de tal manera que el espacio público o la calle se funda con  el vestíbulo del museo y de la escuela en sí. Por lo tanto, tendrá dos accesos, uno oeste y otro sur”.
El lugar que será intervenido tiene una superficie de 600 m2, la parte nueva, y 800 m2 el antiguo edificio escolar.
La financiación se realiza “a través de una entidad privada, que es la Corporación Andina de Fomento (CAF) – Banco de Desarrollo de América Latina, y comprende, aproximadamente, 1.116.000 dólares para la obra, sumándole 400.000 dólares más para el equipamiento”, detalla el coordinador de los trabajos, apuntando que “este financiamiento tiene 4 años de gracia, en los cuales se intenta actuar en varias obras a través de esos cuatro años. El Museo de los Sabores es el puntapié inicial de todas esas obras”.
Respecto de los plazos de los trabajos, afirma que abarcan “12 meses, la idea es que a principios del año que viene, después de los trámites licitatorios, en enero o febrero a más tardar, estaría comenzando la obra”.
El edificio tiene las características de las construcciones neoclásicas: planta desarrollada en forma de herradura rodeando un patio central que actúa como espacio de ceremonias con su recova alrededor de la cual se proyectan las aulas, futuras salas de exposiciones.
Barrionuevo asevera que “su estilo surge de la influencia de varios inmigrantes que fueron a probar suerte en Tinogasta y realizaron su aporte. Es un edificio en claustro en forma de “U”, que abraza el edifico hacia el patio interno, puede por cuestiones climáticas, por el viento, para proteger un poco ese patio de las inclemencias del tiempo. El claustro es una tipología no sólo de escuelas y conventos sino que se realizaban también en hospitales y otras construcciones”.

 

“Hay que avanzar en este desafío de modernizar Tinogasta”

El intendente de Tinogasta, Dr. Sebastián Nóblega, nos brinda la mirada local de este proyecto, afirmando que “para la comunidad de Tinogasta tiene un significado especial, que en la emblemática ex escuela de Comercio se construya el Paseo de los Sabores, ya que será un lugar vinculado a nuestra identidad, el turismo y nuestra cultura”.
Desde su visión, “esta obra no sólo pondrá a Tinogasta en lo más alto, sino que será un orgullo de nuestro interior. Este proyecto, que concretaremos el próximo año, abrirá otra perspectiva al turismo, nos dará la posibilidad de posicionarnos en la región para ofrecer no sólo a cada tinogasteño un lugar único, sino que permitirá crecer en más empleo e incentivar al sector privado para que invierta en nuestro departamento”.
A asevera que “Provincia y Municipio entendemos y estamos convencidos del potencial turístico que tiene nuestro departamento, y si bien nos toca un momento complejo desde lo económico, es una inversión que quedará en la historia”.

Marca distintiva
El jefe comunal enfatiza que “los tinogasteños siempre soñamos en grande, tenemos una marca distintiva de muchas personas que han sido pioneras, que han innovado y han sabido  poner su granito de arena en la historia de nuestro pueblo. Y este proyecto significa todo eso y más. Por eso fue importante, que el llamado a licitación lo hiciéramos con un importante marco de vecinos y el acompañamiento de comerciantes, emprendedores, productores, etc., porque allí escuchamos sugerencias y pudimos contarles qué se hará”.
“Esta obra tendrá un tiempo de ejecución y es nuestro desafío que el próximo año sea una realidad”, manifiesta y considera que “hay que avanzar fuertemente en este enorme desafío que tenemos de modernizar nuestra ciudad, de estar a la altura de lo que requiere el turismo, un turista cada más exigente, que quiere ser bien recibido”.
“Tinogasta tiene lugares increíbles, como la histórica Ruta del Adobe,  tenemos bodegas y producciones artesanales que nos distinguen; pero para crecer y desarrollarnos debemos dar un paso más en una política de Estado en materia de turismo, que se traduzca en más empleo y oportunidades para nuestra gente”.
Nóblega destaca que “los vecinos valoran esta obra, generó un gran entusiasmo e interés, porque esto fomenta un círculo virtuoso en el turismo; y hace muchos años que Tinogasta no tiene un proyecto urbanístico de esta trascendencia”.
“Esta obra viene a completar un proceso de mejoras y modernización del centro, con la pronta inauguración de la nueva plaza 25 de Mayo, el cambio de luminarias y pronto comenzaremos a trabajar con la puesta en valor de las fachadas. Hemos reacondicionado la Iglesia San Juan Bautista y muchas de nuestras iglesias emblemáticas. El patrimonio histórico que tiene Tinogasta es muy valioso y debemos cuidarlo y preservarlo”.

Un edificio centenario 

Según datos recabados, el edificio escolar que será intervenido fue inaugurado por el gobernador Ramón Clero Ahumada en 1912 (foto), dos años más tarde, pues su inauguración estaba prevista para 1910, para conmemorar el primer centenario patrio.
“Antes de que se construyera este edificio, el lugar era un paredón de fusilamiento. Aquí se ejecutó a varios guerreros después de la batalla de Tinogasta, por ejemplo D. Luis Quiroga”, comenta el investigador tinogasteño Oscar Alaniz, agregando que “fue el primer edificio que se construyó en Tinogasta como Escuela Graduada Superior. En él funcionó la escuela primaria, secundaria y terciaria. Por años albergó a la escuela  primaria y el nacimiento de la Escuela Normal Libertador General San Martín, hasta que contó con su casa propia en las calles Tristán Villafañe y Catamarca”. “También vio el nacimiento de la Escuela de Comercio Bernardino Rivadavia, hasta que tuvo su edifcio en las calles 25 de Mayo y 30 de Octubre. Finalmente vio el nacimiento del Instituto de Estudios Superiores de Tinogasta (IEST), que luego se trasladó, porque la construcción estaba muy deteriorada”, comenta.

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