El Obispado de Catamarca vio la necesidad de informar a los fieles laicos de la Iglesia Diocesana la presencia de un sacerdote y un obispo en la zona sur de la ciudad Capital que pertenecen a la Iglesia Católica Apostólica no Romana de los Estados Unidos y, por lo tanto, no se encuentra en comunión con la Iglesia Católica Apostólica Romana, que es presidida por el Papa Francisco, vicario de Cristo y obispo de Roma. El mismo obispo diocesano, Mons. Luis Urbanĉ, por su preocupación de pastor y guía, se hizo presente en el lugar donde se iba a realizar una celebración el día 25 de agosto de 2018. Dialogó con ellos para invitarlos a reflexionar sobre las dificultades que esta situación trae para la comunión en la “confesión de una misma fe en Cristo”. Así también, advirtió a los fieles laicos que se encontraban en el lugar sobre los riesgos de participar en dichas celebraciones apartándose de la comunidad eclesial. Cabe aclarar que, al no estar en comunión con la Iglesia Diocesana, los sacramentos administrados por ellos no son válidos ni se inscriben en los libros parroquiales, por lo cual no queda ninguna constancia de ellos para la Iglesia Católica Apostólica Romana.

Por otro lado, recuerda que en la zona sur tienen jurisdicción las parroquias San Pío X, San Nicolás de Bari y San Jorge. Cada una de ellas cuenta con su párroco designado por el obispo diocesano de Catamarca, para realizar la tarea pastoral y la administración de los sacramentos debidamente preparados y necesarios para el crecimiento y la maduración de la vida cristiana. Por último, invitaron a los pastores y a los fieles laicos de la Iglesia Diocesana, a tomar los recaudos del cuidado de la fe, como invita la carta del apóstol Pedro: “Estén siempre dispuestos a defenderse delante de cualquiera que les pida razón de la esperanza que ustedes tienen. Pero háganlo con delicadeza y respeto y con tranquilidad de conciencia” (3, 15-16).