La Selección argentina de voleibol masculino logró ayer un histórico triunfo ante el campeón del mundo Polonia por 3 a 2, en el primer partido de la segunda fase del Mundial que se disputa en Italia y Bulgaria. El equipo argentino se impuso con parciales de 16-25, 25-19, 25-23, 23-25 y 16-14, en más de dos horas de partido, en la ciudad búlgara de Varna. Ahora, el conjunto dirigido por Julio Velasco deberá medirse hoy, desde las 11, con Serbia, y cerrará su participación en esta instancia el domingo, desde la misma hora, frente a Francia.

El partido terminó en medio de una polémica y con un festejo desaforado de Velasco, quien se molestó y mucho con su colega de Polonia, el belga Vital Heynen. Es que desde el primer set del partido el entrenador polaco protestó varias jugadas, al tiempo que pedía el video “challenger” para corroborar algún punto.

Todo quedó para el tie-break, que fue tremendo, por la manera en que se disputó y porque además de que Argentina no bajó el ritmo, los fallos del árbitro dominicano Ramírez Ortiz lo perjudicaron mucho. Una pelota dividida de Facundo Conte fue el detonante para que el árbitro, primero hiciera repetir el punto, y en otra jugada similar, fallara en favor de los europeos. Esto exasperó a Velasco, quien protestó ante la mesa de control.

Cuando Polonia estaba con dos opciones de ganar el partido en 14-12, Argentina se hizo fuerte en el bloqueo y la defensa y estuvo preciso a la hora de la definición para llevarse el set por 16-14.