En la mañana del jueves 4 de octubre, arribaron al territorio catamarqueño, las reliquias del Venerable Fray Mamerto Esquiú en las manos del Obispo Diocesano, Mons. Luis Urbanč, acompañado por el Vicario General de la Diocesis, Pbro. Julio Quiroga del Pino, provenientes de la provincia de Córdoba. En el límite fueron recibidos por el párroco de la zona, Pbro. Domingo Cháves, y autoridades civiles, encabezadas por los intendentes de Recreo, Prof. Roberto Herrera, y de Icaño, Dn. Pío Carletta. Desde allí continuaron hasta el Cristo ubicado en ruta nacional 157, donde lo esperaban el Obispo Emérito de La Rioja, Mons. Roberto Rodríguez, delegaciones escolares y vecinos, quienes recibieron las reliquias con unción y mucha emoción, y rezaron juntos la oración pidiendo la beatificación del fraile catamarqueño.

Luego continuaron en caravana hacia El Suncho, escoltados por móviles de Defensa Civil, de la Policia de la Provincia y de Seguridad Vial, seguidos por una importante cantidad de vehículos.

En el trayecto, el Obispo detuvo la marcha para bendecir la ermita en Esquiu, y también frente a la escuela N° 215 Esther Ana Romero, donde los niños esperaban con entusiasmo el paso de las reliquias que pudieron observar de cerca. Las casas se vistieron de fiesta con gallardetes y banderas, mientras los pobladores saludan con aplausos este momento tan esperado.

Al llegar a El Suncho tuvo lugar el acto protocolar con la lectura de decretos y las palabras del intendente Recreo, quien destacó que “es un dia de mucha emoción. Por un lado, la emoción que nos causa ver las reliquias. Ver parte de la historia tan hermosa y sagrada que todos conocemos. Ver que formamos parte de estos momentos históricos. Por otro lado es un desafío para quienes cumplimos un rol de servicio a la comunidad, porque El Suncho se va a convertir en un punto importante que todo el mundo va a querer visitar y tomar gracia en esta tierra santa”. Y agregó que “es por eso que no tengo dudas que vamos a aunar criterios con los intendentes, los senadores, los concejales para que este sea un punto de encuentro, que pueda recibir a los visitantes”, a la vez que expresó el anhelo de tener pronto pavimentado el tramo hasta El Suncho.

Luego se ofició la Santa Misa, presidida por Mons. Luis Urbanč y concelebrada por Mons. Roberto Rodríguez, el Vicepostulador de la Causa, Fray Marcelo Méndez; los sacerdotes del clero catamarqueño, Pbro. Julio Quiroga del Pino, Pbro. Domingo Chaves, Pbro. Sergio Chumbita; y el párroco de Jesús María, Pbro. Julio Aguirre. Participaron autoridades civiles, el Guardián del convento franciscano de Catamarca, Fray Alejandro Verón; delegaciones escolares con sus abanderados y escoltas y cientos de fieles y devotos que se dieron cita en el amplio predio.

Durante su homilía, el Obispo expresó: “Queremos agradecer a Dios por haber tenido a este hombre, que marcó mucho en nuestro suelo argentino, tanto como ciudadano, tanto como hijo de la Iglesia y hermano de la orden franciscana. Aprendamos de él a ser sencillos y servidores. Y supliquemos a Dios Nuestro Señor para que cuanto antes tengamos la dicha de ser testigos de que la Iglesia por medio del Papa nos regale esta certeza de que Mamerto Esquiú, cristiano, fraile, sacerdote y obispo es modelo para esta generación y para todas las que vienen”.

Refiriéndose a El Suncho dijo que “acá, en este lugar, entregó su vida, un hombre dispuesto a estar en camino, dispuesto a acompañar al peregrino; siempre anunciando a Jesucristo, proponiendo que Él es el Camino, la Verdad y la Vida”.

“Mis queridos hermanos, eso estamos celebrando hoy acá. Nos alegramos en el día de San Francisco de Asís, que inspiró su vida, especialmente en los valores de la humildad y la pobreza”, apuntó.