La judoca catamarqueña Mikaela Rojas García, categoría hasta 44 kilos, perdió ayer ante la croata Ana Viktorija Puljiz en el combate que podría haberle entregado la primera medalla a la delegación argentina en los Juegos Olímpicos de la Juventud “Buenos Aires 2018”.

“Se me complicó el bronce, no pude resolver los agarres que tenía, o capaz tenía un poco más de fuerza y se me complicó. Pero bueno, ahora lo voy a solucionar entrenando todos los días”, indicó la atleta de 15 años, que desbordó de emociones a muchos catamarqueños en su primera participación de tamaña calibre.

“Para mí esto fue una experiencia enorme. No puedo explicar todo lo que yo siento acá adentro, me voy contenta porque sé que dejé todo, no me guardé nada”, explicó en una nota con El Esquiú.com.

La primera experiencia olímpica

“Es algo impresionante, que la gente te grite vos podés y todo. Siento una emoción enorme, este era mi sueño desde hace cuatro años y que esté acá es algo impresionante para mí”, graficó Rojas García, que empezó en la disciplina en el Barrio San Ramón y dejó un mensaje de agradecimiento a todos los que la siguieron por la televisión y las redes sociales. “La verdad que estoy muy agradecida, que dejen sus cosas de lado para apoyar y verme a mí”.

Además, con jocosa naturalidad, contó que Paula Paretto, ícono del deporte argentino de los últimos años, la auxilió.  “Fue una emoción y un alivio tremendo, tenía unas dudas antes de luchar, tenía problemas con los agarres y eso, y ella me ayudó y pude resolverlo. Habló conmigo, me ayudó con algunos problemas que tenía, así que agradecida”, dijo.