En un partido que sobre el final se le volvió favorable gracias a la llegada del primer gol, River definió el partido con un penal del Pity Martínez y logró su pase a la gran final, donde puede llegar a cruzarse con Boca.

A los 40 minutos, Ignacio Scocco probó al arco y la pelota se desvió en el brasileño Bressan. El árbitro Andrés Cunha marcó córner, pero mientras atendían a un jugador de Gremio, dos minutos después el juez uruguayo fue a revisar el VAR.

Al principio no se sabía qué era lo que estaba viendo el juez, pero la imagen después despejó las dudas: la pelota había dado en la mano de Bressan. Cobró penal y amonestó al gaúcho, que se fue expulsado por doble amarilla.

Los jugadores brasileños se le fueron al humo al juez y el encuentro estuvo como 10 minutos parado antes de que se ejecute el tiro desde los doce pasos.

Después, el Pity Martínez no falló, clavó un zurdazo fortísimo e inclinó la serie con el 2-1 final para los argentinos, que consumaron el milagro en tierras brasileñas.