El acto fue presidido por el ministro Daniel Zelarayán y por la coordinadora del programa Anabella Zurita, y tuvo ribetes emotivos cuando los emprendedores empezaron a agradecer y a contar en qué van a utilizar los fondos.

Se trata de la última tanda de postulantes que, en el transcurso del presente año cumplieron con los requisitos administrativos para acceder a un aporte no reintegrable para el desarrollo de sus emprendimientos productivos. En este caso, y dentro de los límites previstos en la reglamentación del PROINAGRO, esos aportes van desde la suma de $ 18.500 hasta los $ 90.550, totalizando un monto cercano al millón de pesos.

En la variada nómina de emprendedores hay elaboradores de dulces, panificadores, criadores de aves y de porcinos, fabricantes de bloques de hormigón pre-moldeados, productores hortícolas y de granos, herreros, fabricantes de puertas y costureros. Si bien en esta entrega en su mayoría los proyectos corresponden al Valle Central, hay también beneficiarios de Los Altos, Saujil de Pomán, Belén, La Paz y Ambato, dando cuenta del espíritu federal que caracteriza al programa en su conjunto.

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