Hace dos meses causó impacto el descubrimiento de un arsenal clandestino en el barrio de Flores donde con repuestos de armas traídos de Miami, se armaban fusiles de combate y ametralladoras. Bajo la estrategia de «entrega vigilada», se secuestraron 620 armas largas y cortas, 32 mil municiones, trotyl y fueron detenidas siete personas en allanamientos realizados en Campana, Río Tercero, Haedo y otros domicilios de Capital Federal. Se cree que la banda ingresaba el armamento al país para luego venderlo a grupos delictivos en Brasil.

Luego de aquel golpe a la organización, la investigación continuó y este jueves se encontraron más armas y se detuvo a otros cuatro sospechosos en el Conurbano, Capital y Rosario. Están acusados de integrar la misma banda que cayó en el operativo «Arsenal Clandestino».

En esta nueva tanda de allanamientos que se denominó «Arsenal Clandestino bis» Gendarmería incautó una escopeta calibre .12/70, un rifle Mod. 1890, 16 armas de puño, municiones de distintos calibres, dos ballestas, 63 cuchillos, tres arcos y 17 flechas, según informó Télam.

Además, fueron secuestrados un Peugeot 208, un Toyota Etios, tres motos, 12 teléfonos celulares, dispositivos electrónicos y dinero en efectivo. Al igual que en la primera fase de la investigación, algunos allanamientos fueron en Campana, Capital Federal y Rosario. Y se sumaron domicilios en San Miguel del Monte, Ramos Mejía y Tapiales.

Cómo funcionaba la banda que construyó 600 armas de guerra que iban a ser trianguladas a los narcos de Brasil

La maniobra fue descubierta por la agencia norteamericana Homeland Security Investigation que informó al Ministerio de Seguridad de la Nación que desde Miami, Estados Unidos, venía a nuestro país un cargamento de armas de guerra y de colección.

La hipótesis es que el cargamento, que estaba compuesto por varios repuestos, iba a ser ensamblado en la Argentina y exportado “a organizaciones delictivas que asolan en zonas críticas de Brasil, como el Comando Vermelho», según dijo la ministra Patricia Bullrich, en relación a una de las bandas barcos más poderosas de ese país.

La banda contaba con armas de distintos calibres.

El operativo, ordenado por el juez en lo penal económico Pablo Yadarola y realizado por efectivos de la Gendarmería Nacional, consistió en una “entrega controlada” de los repuestos de fusiles provenientes de Estados Unidos con los que se construían armas completas en un arsenal clandestino ubicado en el barrio porteño de Flores.

La encomienda, cuyo origen era la ciudad de Miami y su destino la ciudad bonaerense de Campana, llegó al aeropuerto de Ezeiza, donde fue recibida por los gendarmes en colaboración con la Dirección General de Aduana (DGA), la División de Investigaciones de Seguridad Nacional (HESI) de Estados Unidos y la Agencia Federal de Inteligencia (AFI).

Desbaratan una banda que contrabandeaba armas de alto calibre desde Estados Unidos

Con el paquete en su poder, se sustituyeron las piezas originales de fusiles AR-15 por réplicas de madera y se procedió a enviar la encomienda desde el Correo Central al Correo de Campana.

Luego de la entrega, fueron detenidas en noviembre cuatro personas, entre ellos el sindicado líder de la banda y se secuestraron más de 600 armas y casi 33.000 municiones de distintos calibres.