El Ministerio de Defensa que dirige Oscar Aguad prepara un proyecto de ley para la creación de una fuerza militar con 10 mil reservistas civiles. Este equipo recibirá entrenamiento y estará a disposición de las Fuerzas Armadas para el caso de que explote un conflicto bélico.

De esta manera, el Gobierno buscará capacitar a 10 mil efectivos, muchos de los cuáles llegarán como civiles sin entrenamiento previo. Además, cobrarán una remuneración cuando se los convoque para entrenar entre una y dos veces por año.

El proyecto plantea que «los reservistas estarán disponibles sólo en caso de una situación de enfrentamiento armado». Si la ley se aprueba, se hará una convocatoria pública para que los civiles se sumen y reciban un entrenamiento similar al de un soldado.

El Ministerio de Defensa, que buscará este año poner el proyecto en la agenda del Congreso, aclara que los futuros reservistas no será lo mismo que el servicio militar, hoy optativo, que apunta a engrosar las Fuerzas Armadas. Los planes de estudio serían diferentes al del servicio militar y, además, quienes reciban el entrenamiento, cuando lo finalicen podrán volver a la vida civil y tendrán el grado de reservistas.

«La idea es que los reservistas reciban una remuneración aunque aún no está definido cuál será el monto. Se les pagaría entre una y dos veces al año cuando se los convoque a un entrenamiento y capacitación».

También prevé que sean llamados a integrar las fuerzas reservistas jóvenes profesionales para que puedan trabajar con nuevas tecnologías y en la prevención de cyber delitos.

Como los reservistas serán civiles, la iniciativa contempla que en caso de que trabajen, los empleadores no podrán echarlos cuando estén en período de entrenamiento. En principio, los días de capacitación serían entre 15 y 29 por año.

Antes de que Carlos Menem derogue el servicio militar obligatorio -tras el asesinato en 1994 del conscripto Omar Carrasco- los reservistas eran quienes salían tras hacer la «colimba», como se le solía decir. Quienes la terminaban quedaban a disposición en caso de enfrentamientos.

El año pasado, el presidente Mauricio Macri sacó un decreto que estableció que los militares puedan dar apoyo logístico a las fuerzas de seguridad en la frontera y había generado una fuerte polémica por la participación de los militares en la seguridad interior.

Fuente: El Perfil