Se cumplen hoy cinco años de una de las jornadas más tristes de la historia de Catamarca, cuando un temporal en las cumbres del cerro El Manchao, sobre el cordón montañoso de Ambato, generó un alud que arrasó con gran parte de las localidades de El Rodeo (AMbato) y Siján (Pomán).
Fue una madrugada de terror, que además de daños materiales incalculables, dejó como saldo más doloroso la muerte de 14 personas: Livio Adrián Álvarez (50),  Graciela Contreras (51), Emiliano Álvarez (24), Darío Álvarez (14),  Dora G. de Castiglione (60), María Luisa Castiglione (56), Carolina Sal, María Zulma Mendibe (39), Candelaria Diaz Mendibe (7), Dayana Ahumada (7), Agustina Ahumada (5), Romina Julieta Silva (27), Marcos Chasampi (80), Águeda Antonia Ochoa (47), Gladys Sandón (48).
Doce de las víctimas fatales se encontraban en la villa veraniega de El Rodeo, una en Siján y la última en Fiambalá, que sufrió en menor medida los efectos del desastre natural.
Luego de la lenta reconstrucción de las zonas más afectadas, comenzó a discutirse la incidencia de un puente construido en El Rodeo, que para algunos expertos poteció los efectos del alud al desviar rocas y lodo hacia la zona poblada.
Se inició una causa judicial, en la cual se imputó incluso al exgobernador Eduardo Brizuela del Moral, sin resolución hasta el momento. Entre las víctimas, nunca se lograron hallar los restos de Carolina Sal.
La tragedia permanece como una herida abierta para el pueblo de Catamarca, y en especial para familiares de las víctimas que reclaman justicia, hace un lustro, sin respuesta alguna.