La preocupación es cada vez mayor en el Norte de Fiambalá, en el departamento Tinogasta, donde alrededor de 500 personas se encuentran totalmente aisladas desde hace dos semanas a causa de las lluvias que no paran, y el caudal de los ríos siguen creciendo. Tal es el caso del río Abaucan en Medanitos, donde municipio y vecinos acordaron tareas conjuntas y así evitar que la creciente avance sobre los barrios La Banda y La Soledad.

Con hombres y máquinas se trabajó durante la tarde del sábado, y dejaron de reten a tractores para realizar tareas durante la noche, ya que existía la posibilidad que por las fuertes lluvias en esa zona las crecidas iban a ser mayores.

La intendente de Fiambalá, Roxana Paulón, encabezó ayer el operativo para asistir a algunos de los poblados, e informó que 6 pueblos se encuentran aislados totalmente: La Ciénaga, La Mesada, Antinaco, Las Papas, Río Grande y Tatón. “En este momento (por ayer a la mañana) vamos a ver si con el camión de Gendarmería, que es un unimog, un equipo especial para estos casos puede hacer que lleguemos a uno de los poblados. Lo que más preocupa es Río Grande y Las Papas, porque no hay forma de comunicarse y para llegar ahí se atraviesa más de 70 veces el río. Es decir que por tierra es imposible, por eso estamos gestionando el helicóptero que llegó a la provincia. Hace 7 días que nos sabemos nada de esta, gente porque los pueblos están totalmente aislados e incomunicados”, dijo con preocupación Paulón.

Comentó además que el fin de semana “no pudimos pasar toda la ayuda y tuvimos que hacerlo atravesando el río, para llevar agua mineral que es lo que más necesitan. Sigue lloviendo constantemente, la lluvia no para en la zona del Norte y eso es lo que provoca las crecientes. 

Hay luz en algunos pueblos y en otros no. Pero nos preocupa el tema del agua, porque consumen agua potabilizada desde el río y con las creciente es imposible, por eso ayer se hizo la cadena humana porque cueste lo que cueste, había que llegar con la ayuda”.
Se llevaron un susto porque “cuando estábamos en el operativo llegó un golpe de creciente y di la orden que salgan todos, porque en un segundo hizo una barranca de metro y medio y estábamos todos adentro. Solo se pudo pasar algo de la asistencia. Me preocupa porque hay casos de diarrea, todo producto de que están tomando agua de creciente. La secretaría de Desarrollo Social es médica, así que anduvimos con ella y ahora, Gendarmería también lleva una enfermera y el municipio lleva una médica y otra enfermera”. 

La intendenta mostró su preocupación por la situación y explicó que “las casas de esos pueblos no dan más porque los techos son de caña y barro y obviamente con dos semanas de lluvia no hay nada que sostenga el agua. Defensa Civil, a través del director, Martín Castelli estuvo en contacto desde el primer momento y a nuestra disposición, nos envió gente, agua, nylon y ahora estamos gestionando el helicóptero para poder llegar a los poblados donde es imposible hacerlo por vía terrestre”. 

Contó que “se llega con mucha dificultad hasta los cruces de los ríos y desde allí los propios lugareños y conocedores del comportamiento de los ríos cruzan los alimentos y agua mineral”.

Paulón formó parte de una cadena humana que se armó para poder pasar algunos alimentos y agua mineral, que es lo que más necesitan en estos momentos. Con el correr de las horas la situación se complica y la creciente avanzaba en el barrio La Soledad de Medanitos y según se pudo conocer ya habría problemas en el barrio El Bajo, en Saujil. 

Desde el municipio se organizó un operativo con máquinas viales para trabajar en la medida que las fuertes crecidas lo permitan. 

Por su parte otra funcionaria del municipio, Patricia González, también mostró su preocupación frente al fenómeno que lleva varios días.

Manifestó que “a pesar de las dificultades estamos trabajando con personal de defensa civil y llegamos a las localidades por caminos y cruces alternativos para poder dejar agua mineral, bolsones con alimentos y nylon para la gente. Con el pasar de las horas todo se complica y la demanda cada vez es mayor”, afirmó. Mientras el municipio que conduce Roxana Paulón, el comité de emergencias monitorea todas las localidades y se coordinan acciones en consecuencias.