El pasado 3 de febrero se cumplió el 206 Aniversario de aquel evento que marcó para siempre la historia del General José de San Martín: el combate de San Lorenzo. Fue la primera batalla, el «Bautismo de fuego», de la mítica fuerza que había creado hacía un año, el Regimiento de Granaderos a caballo. Y en el reciente acto que recordó y celebró lo sucedido en 1813 sobre las costas del río Paraná, sucedió un hecho particular que conmovió en las redes sociales.

Darío Benítez, un granadero del escuadrón Ayacucho, presenció el momento en el que se presentó un cuadro del «Padre de la patria», el fin de semana pasado. Pero la emoción que le generó tener de frente a uno de los grandes próceres de la historia nacional lo quebró. Eso sí, no perdió la compostura, ni se movió un centímetro, pero las lágrimas no las pudo contener.

La foto del granadero estático, serio y concentrado, pero con las lágrimas recorriendo su rostro en el emotivo acto, fue compartida este viernes por la cuenta oficial del regimiento en Instagram, Twitter y Facebook y en pocos minutos ya era un éxito viral.

La historia ganó tanta relevancia que desde el regimiento lanzaron una segunda parte con un video grabado por el propio Benítez, en el que relata un poco de su trayectoria.

Allí explica que forma parte del escuadrón Ayacucho y que presta servicio actualmente a la Casa Rosada. También cuenta que nació y creció en la ciudad misionera de Montecarlo, que está ubicada a 180 kilómetros de Posadas y cuenta con 18 mil habitantes. Darío, es el único granadero de su pueblo.

Luego se refirió a lo sucedido en el acto celebrado el 5 de febrero, que contó con la presencia del Gobernador de Santa Fe Miguel Lifschitz, donde no pudo aguantar las lágrimas: «Tuve el privilegio de ir a la ceremonia del «Bautismo de fuego» de nuestro regimiento, en Santa Fe, donde participé del descubrimiento de un cuadro del General», comenzó diciendo y explicó qué fue lo que le pasó: «Estuve apostado ahí y me emocioné mucho al ver el cuadro».

«Y es cierto que dicen que los granaderos no se mueven y cumplí con el rol de no moverme, pero las lágrimas no las pude contener», añadió. Y concluyó agradeciendo los mensajes positivos que recibió: «Les agradezco muchísimo los comentarios que me dejaron en las redes sociales, los me gusta, el regimiento les agradece. la verdad es que estoy muy contento con todos ustedes. Muchísimas gracias».