Un informe de la Universidad Siglo 21 reveló que el 12% de los argentinos tienen niveles muy altos de uso excesivo y continuo de las Tecnologías de la Información (TICs) y casi un 34% tiene un uso compulsivo.

De los que tienen un uso compulsivo, el 61% utiliza el celular fuera de su horario y más de la mitad piensa en tecnologías continuamente.

Los Millenials, la generación con mayor riesgo

Si bien el celular es un instrumento que conecta a las personas existe el riesgo de “phubbing”: es decir, el destrato y la interrupción de un diálogo con alguien, cara a cara, para mirar el celular. En ese sentido, el 57,7% de los encuestados reconoció que en las charlas, ya sea con amigos o familiares, su interlocutor revisa el celular en medio de la conversación.

“Existen conductas impulsivas y de apego extremo, poco controlado y ansioso de chequeo permanente de las redes sociales digitales”, indica la investigación. Esta conducta también se conoce como nomofobia, y se trata de la sensación de no poder separarse del celular o el miedo irracional a quedarse sin acceso al teléfono. Respecto a esto, el 35% de las personas chequea su celular aunque no haya sonado, y el 32,2% se siente obligado a utilizar su teléfono con más frecuencia que la que desea.