El pasado  viernes se realizó una asamblea de afiliados y delegados sindicales de ATE en la que se discutió la negociación salarial con los distintos municipios que todavía no cerraron paritaria. En ese marco, la asamblea resolvió elevar a los intendentes un petitorio para solicitar la apertura de la negociación salarial.

En ese marco se pide una recomposición salarial de un 26%, con cláusula gatillo, que se considere la inflación de enero a diciembre de este año y que el incremento tenga un piso mínimo de $ 5.600, ya que existen varias comunas cuyos sueldos están por debajo del salario mínimo, vital y móvil. 

«Lo resuelto tiene por objetivo paliar la difícil situación social que atraviesan los distintos empleados de la administración pública municipal de la provincia.

También, combatir la brecha salarial que atenta contra la igualdad entre los trabajadores y contra la paz social, dada la situación económica por la que atraviesan los municipales cuyos sueldos no superan los $9.000, lo que es insuficiente para afrontar las necesidades básicas de una familia tipo», expresa el acta de la reunión que fue presidida por Ricardo Arévalo, secretario general. 

De esta manera, el gremio solicita que se garantice el 26% de incremento que se otorgó a los empleados de la administración pública provincial, pero también consideran que el piso mínimo del aumento debe ser de $ 5.600. 
El gremio espera lograr acuerdos que permitan a los estatales del interior contar con el salario mínimo vital y móvil, fijado a diciembre en $11.300 y que en junio será de $12.500. Es que en promedio la mayor parte de los municipios del interior cuentan con salarios que van desde los $8.000 a los $10.000.

Hasta ahora los municipios que ya tienen aumento salarial para este 2019, son Capital, Valle Viejo y Fiambalá. El SOEM de Capital acordó un incremento salarial de $5.500 en dos partes. 

Valle Viejo lo hizo mediante un decreto duramente cuestionado por los gremios con lo que aplicará una actualización automática acorde al ritmo de la inflación, pero con carácter no remunerativo no bonificable. En el departamento los gremios de ATE y SOEM se mantienen enfrentados al municipio y rechazan el aumento tildado como arbitrario.