El viernes pasado, en el marco de la apertura de sesiones del Concejo Deliberante de Pichanal, Salta, el intendente de esa localidad hizo una polémica declaración.

«Para robar hay que ser inteligente y yo me considero un tipo inteligente», expresó en su discurso, mientras explicaba la propiedad de unas maquinarias pertenecientes a una planta asfáltica del norte salteño.

Este funcionario ha sido denunciado en varias ocasiones por enriquecimiento ilícito y el aumento meteórico de su patrimonio ha llamado la atención de todos los medios de la ciudad del norte argentino.

Es que Jalit era empleado de una estación de servicio y, en 15 años, pasó a tener una fortuna. Es uno de los hombres más acaudalados del departamento de Orán: adquirió una decena de campos sojeros, varios vehículos de alta gama y camiones, y múltiples propiedades.

Ningún organismo de control pudo detectar cómo hizo esa fortuna ya que nunca presentó las declaraciones juradas correspondientes al inicio y finalización de cada mandato.

Al ser consultado sobre el contexto de este dicho, el propio Jalit dijo que fue en el marco de las acusaciones que el actual presidente del Concejo Deliberante de Pichanal, Juan Carlos Arroyo, hace contra su persona. Este último lo acusa de apropiarse de recursos del estado a través del consorcio de pavimentación.

«No sería tan improlijo de sustraer recursos del Estado», dijo.

Esta polémica frase generó la respuesta el ex presidente del Concejo Deliberante de Pichanal, Luis Chiodini.

«Ese dicho fue en ese creerse que es omnipotente y que puede hacer lo que quiere, para jactarse y tener impunidad. Jactarse que con él no va a poder, ni siquiera en cuestiones legales. Tiene 3 denuncias penales por parte del Concejo Deliberante por malversación de fondos, fraude al estado e incumplimiento del deber público», dijo a Cadena 3 Chiodini.

«Jamás hizo una declaración jurada de bienes. Le hemos solicitado el patrimonio en reiteradas oportunidades y las auditorías de la provincia tienen múltiples problemas: las ejecuciones presupuestarias no fueron presentadas al Concejo».

Al ser consultado sobre los aplausos que recibió de parte de los presentes y específicamente por parte de Juan Carlos Arroyo, expresó que era una «ironía».