Desconocidos prendieron fuego, el jueves a la madrugada, a una iglesia católica y a un templo Umbanda en la Capital.

A las 2:30 de la madrugada, a través de un llamado telefónico, se avisó en la Comisaría Quinta que en un templo africanista, ubicado en la Avenida Ocampo al 400, se estaba produciendo un incendio.

Al llegar, los efectivos se entrevistaron con el encargado del lugar, un hombre de 48 años, quien les manifestó que personas desconocidas habrían ingresado y provocaron un incendio, cuyas llamas se expandían rápidamente por todo el inmueble.

Mientras combatían el incendio con matafuegos, los uniformados convocaron con urgencia a  los bomberos, quienes al llegar y tras varios minutos de trabajo, lograron controlar las llamas y finalmente sofocarlas. Según lo informado por fuentes judiciales, el incendio se había originado en uno de los cuartos donde destruyó todo el mobiliario.

Una vez sofocado el fuego, el personal policial ingresó junto al encargado del templo, quien corroboró que la llamas habían  provocado graves daños en los colchones, camas y sillas de madera; no pudiendo determinar si le sustrajeron algún elemento de valor.

En una Iglesia

Quince minutos más tarde y apenas los bomberos concluían con su trabajo, debieron concurrir de urgencia a la iglesia San Pantaleón,  ubicada en inmediaciones a la rotonda que une las avenidas Choya y México.

Al llegar, el personal se entrevistó con efectivos del Grupo GIR, quienes momentos antes habían sido alertados por un vecino que del interior de la iglesia se observaba salir humo.

Al ingresar, los efectivos sorprendieron en el púlpito del atrio a un sujeto de 28 años, a quien luego identificaron como Romero Fontti.

El joven tenía un encendedor en su mano con el que estaba prendiendo fuego a una cortina. Además, había destruido varias imágenes religiosas.

En poder del detenido, la policía encontró una biblia. Para cometer el hecho, el ahora detenido había llegado a bordo de una motocicleta, la que fue también secuestrada.