Un hombre de 37 años falleció tras descompensarse mientras se ejercitaba en el gimnasio de un hotel de Salta. El caso de Patricio Bixquert dejó al descubierto la necesidad de los controles cardiológicos en personas jóvenes.

Ocurrió el viernes pasado en el hotel cinco estrellas Alejandro I. Según informó El Tribuno, Patricio Bixquert se desvaneció mientras entrenaba.

El hecho generó mucho revuelo ya que, según informó La Gaceta de Salta, varios testigos declararon que había un desfibrilador en el lugar y los empleados no lo habían usado.

Hasta el momento se desconoce cuál fue el procedimiento de emergencia que se utilizó y si es que se implementó de manera correcta. Sin embargo, quedó certificado que el desfibrilador estaba.

No obstante, el subsecretario de habilitaciones de la Municipalidad de esa ciudad, Claudio Mohr, explicó que los gimnasios no están obligados a tener desfibriladores.

«La normativa alcanza a los locales de gran afluencia y en este caso tenían un aparato porque le corresponde al hotel», dijo el funcionario.

Cabe destacar que, según explicó el Bernardo Biella al mencionado diario, el75% de las personas que se le aplica “el desfibrilador de manera inmediata resucita”.