La torera mexicana Hilda Tenorio se quería llevar todos los aplausos en el rodeo El Relicario de Puebla, pero casi muere en el intento. Mientras esperaba al toro de rodillas, el animal la embistió con fuerza y le desfiguró la cara.

Según explicó la propia protagonista, que tuvo que ser operada tras la corrida, las lesiones fueron muy graves: se fracturó ambos maxilares, los pómulos y el paladar, entre otras partes del rostro.

Durante el evento, Tenorio ya se había enfrentado contra dos toros de manera exitosa. Pero en el tercer round, con un ejemplar de 510 kilos, al que todos apodan «Querido viejo», la situación se descontroló. Ante la mirada atónita del público, el animal le dio una cornada en medio de la cara.

Ensangrentada, la mujer fue rescatada de manera inmediata por el personal del evento y fue llevada hasta una enfermería para frenar la hemorragia. Pero al darse cuenta de que había sufrido una lesión muy grave, la trasladaron a un hospital.

A través de sus redes sociales, la torera agradeció a sus fanáticos por el apoyo. «Desde aquí, quiero dar las gracias a todos por sus muestras de cariño. Siempre me pregunté si el escribir #Fuerza a un torero herido serviría de algo. Créanme cuando digo que sí», señaló.

Tras la intervención quirúrgica, Tenorio aprovechó para actualizar a sus seguidores sobre su estado de salud. «La lesión es muy grave y pasé una noche difícil sin poder dormir, sentada porque no había otra manera. Los médicos, después de hacerme una tomografía, me dijeron que tengo fracturado el maxilar superior, se siente el paladar roto por completo. También están fracturados los pómulos desde la órbita de los ojos», detalló. Sin perder el humor, aseguró que pronto tendrá «una cara de platino».