En San Pablo y ante miles de personas, Brasil abrió la Copa América con un buen triunfo ante Bolivia. A pesar de que en el inicio le costó traducir su dominio en goles (incluso se fue silbado al descanso), se impuso 3 a 0 y dio un primer paso necesario, vital, que le permite pensar en su futuro más tranquilo. De esta manera llegó a las 100 victorias en este certamen, marca que solo habían alcanzado Argentina y Uruguay.

Con esta victoria, el local dejó en claro que, a pesar de la ausencia de Neymar, es uno de los máximos favoritos a quedarse con el título. Philippe Coutinho, en dos oportunidades, y Everton marcaron los goles.

El encuentro del grupo A se jugó en el estadio Morumbí y tuvo una terna arbitral argentina: Néstor Pitana, de juez principal, y Hernán Maidana y Juan Pablo Belatti, como asistentes.

Sin Arthur (se recupera de una lesión), Brasil recargó el trabajo de Coutinho. El talentoso futbolista fue el responsable de marcar el camino hacia el triunfo. Sobre todo tras un primer tiempo que generó ciertas dudas. Los hinchas, de hecho, silbaron al equipo cuando se iba al entretiempo. La imagen cambió totalmente para la segunda parte.

Brasil golpeó rápido, en el amanecer de la segunda parte. El árbitro argentino Pitana, por mano de Adrián Jusino tras un disparo de Richarlison, sancionó penal para el local tras consultarlo con el VAR. Fue un gran acierto. Coutinho lo cambió por un gol que destrabó el partido.

Poco después, Coutinho ampliaría el marcador. Sentenció el partido a los 84 minutos Everton, quien no tuvo obstáculos para marcar un golazo y cerrar el partido 3 a 0. Con este triunfo, los hombres de Tite se ponen al frente del Grupo A, esperando el choque del sábado entre Perú y Venezuela en Porto Alegre.

Brasil suma ocho títulos continentales, el último en 2007, y ahora apela a nombres como los de Coutinho, Fernandinho, Casemiro, Dani Alves, Arthur (que está golpeado y al que el entrenador espera para el segundo duelo) y Firmino para sumar su novena estrella sudamericana.