Un estudio científico reveló que materiales usó Manuel Belgrano para hacer la primera bandera argentina. Expertos de la UNLP y el Conicet analizaron muestras de la “bandera de Macha”  y descubrieron que el color original de la enseña es de color azul índigo.

Según informó diario Clarín, esa fue la tonalidad que eligió Manuel Belgrano para teñir los lienzos de una de las dos banderas que ocultó en Bolivia, luego de que el Ejército Auxiliar del Alto Perú cayera en las batallas de Vilcapugio y Ayohuma, en 1813.

Además, la investigación realizada en el Centro de Química Inorgánica “Dr. Pedro J. Aymonino” (Cequinor) integrado por profesionales de la UNLP y el Conicet reveló que no la primera bandera no fue de guerra.

Esto debido a las dimensiones del estandarte que mide 2,25 x 1,60 metros, por esta razón concluyeron que se trató de una bandera para ceremonias.

Dicha bandera fue confeccionada en 1812 con una seda que se corresponde con un tafetán utilizado a principios del siglo XIX en Europa.

La pieza entró al puerto de Buenos Aires desde Amiens, al norte de Francia y el paño tenía dos franjas horizontales blancas y una central de color azul oscuro.Es decir a la inversa de la bandera que usamos hoy.

El 27 de febrero de 1812 Belgrano izó por primera vez el pabellón a orillas del Río Paraná. Meses después, en 1813, partió hacia Vilcapugio y Ayohuma.

“Podemos asegurar que los paños debieron entrar por el puerto de Buenos Aires. Y por su tamaño –alrededor de 2 metros– no se trataba de un gallardete o bandera de guerra sino que se empleaba en actos o ceremonias importantes», explicaron.Esto refuerza la hipótesis de que la Bandera de Macha podría ser la primera.

Una nueva disciplina

Los resultados de los análisis fueron publicados este jueves en la revista científica «ACS Omega». Los expertos estudiaron la composición de la bandera que se conserva hasta hoy en la Casa de la Libertad de la ciudad boliviana de Sucre.

El trabajo se inscribe en una nueva disciplina de investigación: la espectrohistoria,que ayuda a desentrañar controversias de carácter histórico en base al rigor científico.

Para lograrlo Carlos Della Vedova, investigador superior del Conicet, director del Cequinor y primer autor del trabajo, viajó hasta Sucre para empezar el trabajo hace casi dos años. Luego de un acuerdo con la embajada de Bolivia, accedió a una muestra mínima del lienzo, para analizar.

“En las alturas de Bolivia obtuvimos unas pequeñas hebras que permanecían en los paños donde se la conservó en la Iglesia de Titiri. Son trozos de poco más de un centímetro. Apenas un filamento, que nos permitió hacer los estudios», reconoció a Clarín, Carlos Della Védova.

“Nosotros teníamos algunas ideas iniciales respecto de cuáles podían ser los posibles colorantes con los que se había teñido la bandera, tomando en cuenta aquellos que eran más accesibles de conseguir en aquella época. Pudimos establecer y precisar la clase de planta de la que se extrajo el colorante», aclaró.

Al parecer, María Catalina Chavarría de Vidal, la mujer a quien la Primera Junta le encargó la confección de la bandera, utilizó el índigo, un colorante natural, para teñir la seda. Los expertos concluyeron que el colorante empleado proviene de Europa y no de Sudamérica o de India.