Alfredo Luenzo explicó que este informe de trescientas páginas expone el accionar del Ministerio de Defensa y determina los distintos niveles de responsabilidad en el episodio. “Esto es una verdad sobre la base de una hipótesis. El elemento fundamental y central para determinar qué fue lo que ocurrió con el ARA San Juan no lo tenemos, está a 900 metros de profundidad en el mar”, dijo Luenzo en Radio del Mar.

En la reconstrucción realizada a partir del alerta que hizo el capitán Fernández desde el submarino y con diferentes testimonios, se llegó a una primera conclusión. “Hemos mirado la responsabilidad que ha tenido cada uno de quienes tenían que asumir una conducta ante un hecho imprevisto. Esto es lo que cuestionamos: la cadena de mandos no estuvo a la altura de las circunstancias, es lo primero que hay que decir”.

El senador por Chubut dijo que “se subestimó” un hecho grave como era el incendio en un balcón de baterías considerando un antecedente previo del año 1995 en el puerto de Mar del Plata que requirió tres horas de trabajo a los bomberos.

“Ese solo antecedente hubiera dado cuenta en la noche del 14 de noviembre que se debió conformar un equipo de expertos con experiencia en hechos de esta naturaleza. Estaban en Mar del Plata, sabían lo que ocurrió y cómo tenían que actuar. Nada de esto ocurrió. La cadena de mandos se relajó cuando se dijo que el incendio estaba controlado, que procedían a la inmersión e iban a retomar el contacto a la mañana siguiente. El día después uno de los eslabones más importantes viajó al Chaco, otro a Uruguay y el ministro se encontraba en el exterior y se entera una vez que ocurren los acontecimientos”.

LA IGNORANCIA

DEL MINISTRO

Para cuestionar al ministro de Defensa, Oscar Aguad vinculó este caso con el de Cromagnon en cuanto a la responsabilidad política. “Son elementos a tener en cuenta para saber hasta dónde llega la responsabilidad de un funcionario cuando tiene bajo su responsabilidad a una de las tres fuerzas armadas. Hay responsabilidades, una sucesión de hechos que fueron subestimando el episodio”.

“¿Qué se podría haber hecho? Si alguien había por encima del capitán Fernández, el responsable del Comando de Adiestramiento no hubiese dejado librado al criterio del capitán el volver a la inmersión. Si se hubiera mantenido en superficie, la flota estaba cerca en el marco de un ejercicio. Aunque en un mar de grado 6 no es sencillo mantenerse en superficie”.

“No sabemos si se hubiera evitado lo que pasó. Si entró agua al balcón de baterías hay una sola forma, por la tubería en la que existe una llave de paso que se llama Eco19. No pudo sostener la estanqueidad necesaria para que no pase agua donde no tiene que pasar, donde están las baterías. No funcionó la válvula de drenaje, fue la tormenta perfecta desde los hechos hasta las decisiones que se fueron tomando una detrás de otra”, dijo Luenzo respecto al informe que demandó 16 meses de trabajo con la base de 56 testimonios y la colaboración inestimable de los familiares de los 44 víctimas.

Mientras tanto, en Caleta Olivia la jueza Marta Yáñez lleva 20 meses investigando una causa que aún tiene caratulada como “averiguación de ilícito”.

“La conclusión está en cómo capitalizar esto para que nunca más ocurra. Lo que le pasaba al ARA San Juan por sus problemas de mantenimiento le pasa al resto de los elementos que tienen las tres fuerzas armadas”, expresó Luenzo.

Y planteó el interrogante de contar o no con las mismas para disponer de un presupuesto acorde. “Hasta ahora siempre es de recorte, para abajo y para atar todo con alambre”.

Consideró al submarino como el arma estratégica más costosa que tenía la Armada y recordó la tarea de resguardo de la soberanía y del recurso que ésta unidad cumplía en aguas del Atlántico Sur.

“Hemos presentado un proyecto de reparación para todos los familiares y que es de carácter económico porque lo emocional y la pérdida de un ser querido no tiene reparación, es imposible. El estado tiene que estar a la altura y no volver a pasar por situaciones como las que vivimos con familiares encadenados frente a la plaza de Mayo”.

Lamentó la etapa de “negacionismo” en la que la Armada trató de disimular el episodio. No fueron los únicos. Tampoco el ministro de Defensa estaba muy dispuesto a buscar la nave debido al costo que ello implicaba y Mauricio Macri llegó a decir que “el mar es muy grande y el submarino algo pequeño”.

Fuente: El Patagonico