En plena crisis económica, tras la entrada en default, la suba del dólar y la escalada del riesgo país, Mauricio Macri brindó un discurso el jueves a la mañana para intentar llevar calma, lo que no se reflejó en los mercados. El escenario que eligió fue el del astillero Tandanor, con dos barcos de fondo que, según los trabajadores, «fue un gran circo» ya que desde que asumió el Gobierno se despidieron a cientos de trabajadores y no hay reparaciones de naves programadas.

El Presidente eligió ese lugar para su acto con el fin de presenciar la  ceremonia de botadura del Estrella Del Plata, sin embargo los trabajadores denunciaron que fue todo un armado. «Los barcos los pusieron en forma estratégica, aunque tengan pocas reparaciones como lavado de casco (que incluye limpieza y pintura). Es un trabajo que viene un día y se va a la semana, no dura meses como estamos acostumbrados», explicó Mauricio Melián, secretario adjuntó del Sindicato de Trabajadores de Talleres y Astilleros Navales (SITTAN), a El Destape.

El acto de Macri estaba programado para el jueves a las 14 y «mandaron de asueto a todos los trabajadores para que no estén en el acto por miedo» a gritos. Sin embargo, por peligro de lluvias, se cambió el horario a las 9 de la mañana y no dieron a tiempo para mandar a los trabajadores a la casa por lo que los «obligaron a que vayan» pero «llevaron a los capataces y oficinistas a presenciar el acto y no a los trabajadores».

De la puesta en escena, el sonido de una sirena durante el discurso del mandatario fue lo que más llamó la atención. Botes, agua, sirena, crisis. Consultado sobre el motivo de tal coincidencia, explicó que de 9 a 9:15, todas las mañanas, hay un receso para los trabajadores y que, al finalizar, suena esa chicharra para avisar que es hora de volver a sus lugares. Una «coincidencia».

Macri intentaba calmar a los mercados y una sirena comenzó a sonar

Melián detalló que no se trata sólo de la cantidad de los barcos ingresados al astillero sino de la calidad. «Te pueden entrar 10 pequeros pero con un petrolero o remolcador hacés el trabajo», sostuvo y agregó: «Con Cristina Kirchner reparábamos 90 barcos pero, bajo esta gestión, la calidad del barco bajó. Antes eran grandes y ahora son todos pesqueros y buques de la Armada, que son pequeños y sólo para limpieza».

Después del evento, todo volvió a la normalidad: «Volvimos a estar sentados en los talleres esperando que entre un barco». Por eso, describió que «todos saben que fue un gran circo» para dejar bien parado al Presidente, explicó el secretario adjunto a este medio.

«El último mes estuvieron arreglando las calles, compraron césped sintético, carpas, arreglaron los baños de Tandanor». Según su interpretación, los funcionarios pensaron en invertir «un poquito» en todo lo que no invirtieron en estos cuatro años para intentar mostrar que la industria naval creció, cuando ocurrió lo contrario.

La denuncia de los trabajadores y el cambio de fachada de Tandanor.

Dentro de este contexto, recordó que el año pasado hubo despidos masivos en Tandanor, acampe y represión: «Éramos 614 compañeros y pasamos a ser 440 bajo esta gestión, todos de sectores productivos y el laburo decayó. Estábamos acostumbrados a hacer barcazas, remolcadores y no hicimos nada estos cuatro años, sólo la transformación del buque que se inauguró ayer».

En esa línea, remarcó que el objetivo del astillero es «construir y reparar barcos» pero, el año pasado, «este Gobierno decidió comprar cuatro lanchas multipropósito a Francia que podían hacerse en el astillero Tandanor». Además, «vetó artículos de la ley de industria naval y marina mercante que hablan del desarrollo de la actividad naval», como un fondo de desarrollo para este fin.

Además, «paró la reparación del Submarino ARA Santa Cruz después de la desaparición del ARA San Juan» sin explicar los motivos. El arreglo era el mismo que el de la nave que perdieron y se llevó 44 vidas: «Era un submarino de soberanía nacional y quedó tirado acá en Tandanor», contó Melián. Al respecto, explicaron que «en 4 años de gestión solo se hizo 1 transformación, pero ninguna construcción nueva» por lo que reafirmaron la denuncia de la puesta en escena del Gobierno.