Estados Unidos dio inquietantes indicios de que podría atacar militarmente Irán por considerarlo responsable del bombardeo del sábado a instalaciones petroleras clave de Arabia Saudita, hecho reinvindicado por los rebeldes hutíes de Yemen, chiitas respaldados por la República Islámica, y que provocó el mayor aumento de la cotización del crudo desde 1991.

El presidente, Donald Trump, denunció en Twitter la “gran mentira” de Irán. “Ahora dicen que no tuvieron nada que ver con el ataque contra Arabia Saudita. Ya veremos”, sentenció. Asimismo, advirtió que su país está “cargado y listo”.

“El suministro de petróleo de Arabia Saudita fue atacado. Hay razones para pensar que sabemos quién es el culpable. Estamos cargados y listos, pendientes de verificación, pero estamos esperando a escuchar del reino (saudita) sobre quién creen que fue el causante de este ataque, ¡y bajo qué términos procederíamos!”, manifestó también en la red social.

Esta fue la respuesta más dura de Trump a lo ocurrido el sábado en Arabia Saudita, donde dos refinerías de la petrolera estatal Aramco, la mayor del mundo, fueron atacadas con diez drones o misiles, causando una reducción de cerca del 50% de su producción (un 6% de la oferta global) y profunda preocupación mundial.

Más tarde, Trump insistió en que “parece” que Irán es responsable de los ataques. “Ciertamente parece así en este momento. Es lo que parece”, dijo, a la vez que indicó que preferiría “evitar” una guerra con ese país. Pese a esa última definición, la tensión fue en aumento.

El mandatario republicano retiró a Estados Unidos del acuerdo nuclear alcanzado en 2015 entre Irán y seis grandes potencias (además de la mencionada, Rusia, China, Reino Unido, Francia y Alemania) para limitar el plan nuclear persa. A raíz de eso restableció las sanciones contra Teherán, que incluyen un duro embargo petrolero.

En tanto, el secretario estadounidense de Defensa, Mark Esper, dijo tras una reunión en la Casa Blanca que “los militares de Estados Unidos, junto a nuestro equipo interinstitucional, están trabajando con nuestros socios para hacer frente a este ataque sin precedentes y para impedir que el orden internacional, basado en un sistema reglas, sea debilitado por Irán”.