Colón hace historia: con el brillo del Pulga Rodríguez y los guantes del arquero Leonardo Burián le ganó por penales a Atlético Mineiro en Belo Horizonte y jugará la final de la Copa Sudamericana ante Independiente del Valle, de Ecuador. En los 90′ había perdido 2-1, pero en los remates desde los 12 pasos confirmo la personalidad con la que jugó la sierie. Y hace soñar a medio Santa Fe.

Con el 2-1 cosechado en la ida, el Sabalero apostó por la resistencia en la primera parte en Belo Horizonte. Apoyado en los marcadores centrales, en la personalidad de Federico Lértora y en su arquero Burián, buscó soportar el embate de Mineiro y empezar a jugar con su desesperación. A partir de la movilidad de Chará y el ex River y Banfield Cazares, el dueño de casa buscó romper el cerco, con más entusiasmo que ideas.

Tuvo el Sabalero algún buen movimiento cuando el Pulga Rodríguez se tiró atrás, o a partir de la pelota parada: un cabezazo de Guillermo Ortiz fue frenado con el pecho por un adversario y debió ser revisado por el VAR ante la duda sobre si la salvada había sido con la mano.

Pero O Galo fue ganando terreno y, aunque sea con envíos cruzados o centros, encerró a los de Lavallén. Contó con un par de arrebatos peligrosos y, a los 38′, halló el 1-0 en una acción aparentemente inocente. Un balón al área fue rechazado por Olivera, dio en la espalda de un adversario, y le quedó al argentino Franco Di Santo, que vulneró a Burián. Play

Los de Santa Fe se vieron obligados a salir un poco más en busca del gol de la clasificación. Y a los 6′ del segundo tiempo sufrieron el 0-2: tras una pelota parada, Mineiro sacó un contragolpe furioso, que terminó con Chará mano a mano, definiendo con pericia. Play

Atlético cambió la estrategia: se replegó para hacer valer la velocidad de sus hombres (sobre todo Cazares y Chará) y le cedió la pelota a un Sabalero sin filo. Por eso, Lavallén sacó a Aliendro y le hizo lugar a Bernardi. Y Colón se fue sintiendo cada vez más seguro, plantado en el campo contrario y encontrando espacios. A 15 minutos del final, Esparza, de taco, hizo temblar a los hinchas del Mineiro. Y tres minutos después Elías tocó a Morelo dentro del área y el Pulga Rodríguez anotó el descuento que le abrió la puerta a los penales.

El tanto, de hecho, nubló al local. El Sabalero mantuvo el apetito de búsqueda. Y llegó a los remates desde los 12 pasos.

En la final de la Copa Sudamericana, a jugarse el sábado 9 de noviembre en Asunción, espera Independiente del Valle. El conjunto ecuatoriano igualó este miércoles en Quito (2-2) frente al Corinthians, pero como había ganado en su visita a Brasil (2-0) la semana pasada, se aseguró jugar la segunda final de su historia en un torneo internacional. ¿El antecedente? Llegó a la definición de la Copa Libertadores 2016 -perdió ante Atlético Nacional, de Colombia- luego de superar a River y Boca en las fases previas.