El cuerpo de Daniel Marcelo Bogado, un prestamista de 44 años que era intensamente buscado la semana pasada en la ciudad de Corrientes, apareció en la madrugada de este sábado envuelto en una sábana y atado con sogas y cinta adhesiva junto a una heladera en la que habría sido trasladado después de su muerte. Bogado había sido visto por última vez el miércoles 16 de octubre. Como no pasó nunca a retirar a sus dos hijos de una actividad y su celular estaba apagado, sus familiares decidieron hacer la denuncia por su desaparición.

Cerca de la 1 de la mañana del sábado, un hombre se comunicó a través del 911 con la policía y dijo haber sentido un olor nauseabundo desde adentro de una casilla abandonada en el asentamiento del barrio Doctor Montaña. Efectivos de la Comisaría N° 14 de esa ciudad se dirigieron de inmediato al lugar y constataron el hallazgo del cadáver del hombre que era buscado desde hacía varios días.

El cuerpo fue trasladado al Instituto Médico Forense en la localidad de Laguna Brava para realizar la autopsia. La Policía secuestró una camioneta Renault Kangoo, en la que habrían trasladado a la víctima. En el fondo de la casa, había una especie de pozo y se investiga si era nuevo y si la idea de los asesinos era enterrarlo ahí. Por el hecho fue detenido Sergio Oscar Vallejos (29), dueño de la casilla donde apareció el cuerpo, y demorado Raúl Alejandro García (30), presunto cómplice de Vallejos. El jefe de la Policía de Corrientes, Félix Barboza, indicó que ambos están sospechados de estar implicados en el crimen, como coautor y autor del homicidio.

Bogado se dedicaba a la compraventa de motos y también otorgaba microcréditos de manera informal, especialmente a personas de bajos recursos, por los que realizaba cobros semanalmente. Estaba separado desde hacía tres meses y tenía un conflicto laboral con una droguería de la que había sido despedido hacía años.

Había sido detenido tras retirar plata de cajeros electrónicos. La primera detención ocurrió el año pasado, cuando tenía en su poder 99 tarjetas de débito de otras personas y $100.000 en efectivo, y la última en junio de este año, cuando fue sorprendido con 28 tarjetas y $55.000.

De acuerdo con las primeras investigaciones, Bogado conocía a los acusados y el día de su desaparición se había dirigido desde su casa en el barrio Villa Raquel a la rotisería “San Jorge” de Vallejos en el barrio San Gerónimo de Corrientes para realizar un cobro. Algunos familiares sabían que el prestamista se dirigía allí y la Policía ya había citado a los acusados a declarar ese miércoles por la noche.

En ese lugar por la tarde se habría producido una fuerte discusión entre ellos por la devolución del dinero que terminó de forma trágica. Tras el crimen, Vallejos le pidió a un fletero que le prestara su camioneta para trasladar “carne de vaca” que había comprado y puesto dentro de una heladera hacia la casilla del barrio Doctor Montaña. El hombre –que está implicado en la causa como testigo sospechoso pero no fue detenido– mencionó a la Policía que le había resultado confuso todo el movimiento ya que el electrodoméstico pesaba mucho y la casa adonde lo llevaron no tenía energía eléctrica. Luego se constató que se trataba del cadáver de la víctima.

Fuente Diario El Ancasti Digital