El 11 de agosto se celebraron las PASO en todo el país. Sin embargo fue el jueves 29 del mismo mes cuando la Dirección Nacional Electoral difundió los resultados de aquella elección que tuvo al Frente de Todos como gran vencedor electoral.

En cuanto a números, Alberto Fernández terminó consiguiendo frente a Mauricio Macri una amplia ventaja: 12.205.938 votos contra los 8.121.689 que obtuvo Juntos por el Cambio. Una diferencia de 4.084.249 sufragios que, en porcentaje, se reflejó en un 47,65% para el candidato opositor y un 31,79% para el actual Presidente.

Si el número final de las elecciones generales que se celebrarán mañana se replicara de la misma manera, la posibilidad del balotaje quedaría completamente descartada y, de esta manera, Fernández se consagraría y sería el nuevo presidente de los argentinos a partir del 10 de diciembre.

En el recuento de las PASO no se contemplaron los votos en blanco. Si la elección se repitiese tal cual sucedió, Fernández llegaría a 49,49% y Macri a 32,93%.

El escrutinio final de las PASO

Para entender la elección es importante conocer en qué provincias sacó mayor ventaja el candidato kirchnerista, teniendo en cuenta que en muchas de ellas el mandatario había alcanzado un claro triunfo frente a Daniel Scioli en las elecciones generales de 2015.

Fernández triunfó en la provincia de Buenos Aires, Mendoza, Santa Fe, Corrientes y Jujuy, provincias que eran y son clave para el oficialismo. En el círculo íntimo de Macri se confesó que el presidente de la Nación esperaba una ventaja más ajustada e incluso ganar en algunas de ellas.

En Catamarca, Chaco, Chubut, Entre Ríos, Formosa, La Pampa, La Rioja, Río Negro, Salta, San Juan, San Luis, Santa Cruz, Tierra del Fuego y Tucumán también salió victorioso el Frente de Todos.

Juntos por el Cambio se impuso en Córdoba por amplio margen y también en la ciudad de Buenos Aires, distrito en el que Horacio Rodríguez Larreta aventajó por más de 200 mil votos a Matías Lammens. Si mañana se mantienen los mismos votos, el actual jefe de Gobierno obtendrá el 50,67% de los afirmativos y así ganará en primera vuelta. Mientras que Lammens logrará el 34,61%.

Macri ganó por más de 350 mil votos y fue justamente esta la provincia que eligió para encabezar el acto de cierre de campaña el pasado jueves.

En la Ciudad, la diferencia fue amplia pero el porcentaje es muy justo si se analiza que Rodríguez Larreta necesita más del 50% para ganar en primera vuelta y no llevar la elección porteña a un balotaje. Entre las variables, deberá contemplarse si vota más gente, si aumenta o baja los blancos y los nulos y si hay corrimiento de votos.

En la provincia de Buenos Aires, distrito más importante del país en cuanto al grueso del electorado, Axel Kicillof y Verónica Magario, consiguieron un importante triunfo frente a la actual gobernadora María Eugenia Vidal, quien buscará la reelección junto a su actual vice, Daniel Salvador.

En territorio provincial, el Frente de Todos logró 4.970.252 votos frente a los 2.907.050 que consiguió el oficialismo. La diferencia entre ambas fórmulas es de 2.063.202 (17,86% de manera porcentual) y este es el número que deberá descontar Vidal, ya que en la Provincia no hay balotaje y la gobernación será para quien simplemente obtenga más votos.

Durante su campaña post PASO, Macri resaltó en sus discursos la importancia de ir a votar y lograr que esta elección sea histórica por la concurrencia en las urnas. El 11 de agosto fueron 25.543.041 las personas participaron (incluye los votos fuera del país y en los penales), un número que significó que casi el 80% de las personas habilitadas para votar lo hicieron.