Como en toda elección nacional, las elecciones presidenciales no son opcionales. Todos los ciudadanos deben emitir su voto y quienes no lo hagan pueden ser sancionados.

La multa estipulada por no ir a votar, llamativamente, es casi insignificante. La Justicia Nacional Electoral multará a quienes no vayan a votar con 50 pesos. En caso de no haber asistido tampoco a las PASO, esa cifra se duplicará y llegará a los 100 pesos.

En caso de no votar, se debe ingresar al Registro de Infractores, imprimir la boleta correspondiente y pagar la multa. Si se aparece en el listado por error, podrán reclamar de manera online o bien en la Secretaría Electoral de la localidad adonde viva, con DNI y el troquel del voto (por eso es importante no tirarlo).

Para pagarla, se puede hacerlo personalmente en el Banco Nación, con tarjeta de crédito, transferencia bancaria, pago en efectivo o cuenta virtual. El pago se acredita tras dos días hábiles.

Sin trámites

Más allá de la leve multa económica, la principal dificultad para los infractores será la imposibilidad de realizar trámites en organismos estatales nacionales, provinciales o municipales durante un año.