Una vez más, la sede de la definición de la Copa Libertadores estuvo bajo contundentes interrogantes. El conflicto social que se vive en Chile obligó a cancelar la Final Única en el estadio Nacional de Santiago.

Este martes, los presidentes de los clubes finalistas, River y Flamengo, y los principales dirigentes de la Conmebol y la asociaciones involucradas se reunieron para tomar una decisión definitiva. 

Finlmente, después de cuatro horas de negociaciones, se confirmó que la gran final se muda a Perú. La sede del partido será el estadio Monumental de Lima, en donde la «U» hace las veces de local.