En la frontera con Arizona, en las sierras entre los estados de Chihuahua y Sonora, en México, viven desde hace décadas familias mormonas norteamericanas. Este lunes miembros de esas familias fueron emboscados y masacrados. Hay doce muertos: todos madres y sus hijos, entre ellos gemelos de 6 meses. 

Según la versión de dos familiares recogida por el diario mexicano El Universal, todo ocurrió en torno a las 9.30 horas del lunes, cuando tres mujeres y sus 14 hijos partieron desde la localidad de Bavispe, en Sonora, rumbo a la comunidad mormona de La Mora.

Durante el trayecto, uno de los vehículos se descompuso por lo que uno de los autos regresó a Bavispe en busca de ayuda. Al volver al lugar, encontraron los cuerpos calcinados de una mujer y de sus cuatro hijos –dos gemelos de seis meses y otros dos niños de ocho y diez años– y fueron víctimas de un tiroteo que obligó a dos mujeres y diez menores a huir del lugar para tratar de ponerse a salvo.

En esta huida, las dos mujeres y cinco de los niños fueron asesinados, mientras que los otros cinco menores lograron escapar. Algunos fueron hallados, uno  con heridas de bala. Pero otro seguía este martes desaparecido.

Dos familares consultados por la agencia de noticias Reuters también confirmaron doce muertos como balance provisional de víctimas, a la espera de que se esclarezca la situación de los cinco niños.

Las víctimas pertenecían a la familia LeBarón, vinculada a una comunidad mormona que se estableció en el norte de México hace décadas.

Julián LeBarón, uno de los líderes del grupo religioso y activista que ha denunciado a grupos criminales que actúan en la zona, dijo que el ataque ocurrió en Rancho de la Mora, en el límite de los norteños estados de Sonora y Chihuahua, fronterizos con Estados Unidos.

«Mi prima Rhonita iba a buscar a su esposo al aeropuerto en Phoenix (Estados Unidos). Los emboscaron, le dispararon a la camioneta y los quemaron a ella y a sus cuatro chicos (…). Fue una masacre», dijo LeBarón a Radio Fórmula.

El activista aseguró que sus familiares localizaron la camioneta en el lugar del ataque prácticamente calcinada y con los cuerpos de la mujer y los cuatro menores adentro.

Los atacantes secuestraron además dos camionetas que eran conducidas cada una por mujeres que llevaban consigo a menores de edad para sumar entre 8 y 9 nueve chicos, según el relato de LeBarón.

Horas después, dijo LeBarón con voz agitada a la televisora Milenio, localizaron los otros dos vehículos con las mujeres que los conducían muertas por heridas de bala, además de dos menores, un niño y una niña, también fallecidos.

Entre cinco y seis menores más consiguieron llegar caminando a su casa, aunque uno de ellos con herida de bala, mientras que al caer la noche miembros de la comunidad mormona acompañados de policías y militares trataban de localizar a otra menor que habría corrido al bosque para esconderse.

Interrogado sobre quiénes podrían ser los agresores, LeBarón dijo que el sitio donde se produjo el ataque es una «zona de guerra» donde actúan cárteles de las drogas y todo tipo de «matones».

Pudo ser un «fuego cruzado o un error, no sabemos cuál es la causa», añadió el activista, aunque reconoció que la comunidad había sido blanco recientemente de amenazas.

César Augusto Peniche, fiscal de Chihuahua, dijo a Milenio que «la información ha sido confusa en cuanto al saldo de víctimas» debido al difícil terreno de la zona donde ocurrieron los hechos y que las autoridades retoman por ahora el recuento realizado por LeBarón.

La zona donde se registró el ataque es una brecha cercana a un área montañosa y boscosa, donde la comunicación también se dificulta, añadió el fiscal.

En redes sociales, usuarios que se identifican como miembros de esta comunidad han compartido imágenes de las víctimas al tiempo que pedían rezar por las mujeres y sus pequeños.

Según medios mexicanos, los mormones han pedido la ayuda de la embajada de Estados Unidos ya que la mayoría de la comunidad tendría la doble nacionalidad, mexicana y estadounidense.

Los LeBarón son parte de una comunidad de mormones acogida por México a finales del siglo XIX tras ser perseguidos en Estados Unidos por su tradiciones, en especial la poligamia.

Con el recrudecimiento de la violencia ligada al narcotráfico, estas comunidades se vieron afectadas y Benjamín LeBarón, hermano de Julián, se convirtió en un activista al formar la organización SOS Chihuahua que denunciaba grupos criminales.

Benjamín fue asesinado por un comando armado junto con su cuñado en julio de 2009 tras encabezar manifestaciones por el secuestro de su hermano de 16 años.

Las autoridades no han podido aclarar los motivos del ataque, atribuido en principio a un grupo del crimen organizado que incluso bloqueó el acceso a la zona para evitar una posible intervención de las fuerzas de seguridad.

El ataque no se conoció hasta las 19.00 horas del lunes.

Otro pariente de una de las víctimas, Willie Jessop, confirmó a NBC News por teléfono desde Utah durante la noche que varias personas viajaban en una caravana compuesta por varias familias cuando fueron atacadas.

Jessop confirmó que tres de los autos fueron baleados y uno de ellos fue incendiado.

Dijo que han estado tratando de movilizar a funcionarios federales mexicanos y han estado en contacto con el FBI.

«Todos están en estado de shock. Es increíble y simplemente no hay forma de comprenderlo».

Las autoridades mexicanas dijeron que soldados y policías se desplegaron este lunes en la serrana municipalidad de Bavispe.

La Secretaría (ministerio) de Seguridad y Protección Ciudadana mexicana señaló, en Twitter, que guardias nacionales, soldados y policías desarrollaban el operativo en la municipalidad cercana a los límites de Sonora con el estado de Chihuahua (norte), ambos fronterizos con Estados Unidos.

Uno de los miembros de la comunidad, Lafe Langford Jr., difundió un video en redes sociales del vehículo calcinado para informar «con tristeza indescriptible» del incidente y confirmar la desaparición de cinco hermanos que «se encuentran escondidos».

«Estamos luchando para encontrar a nuestros seres queridos, arriesgando nuestras propias vidas, mientras el Gobierno y Ejército no están por ningún lugar», lamentó, 

El embajador de Estados Unidos en México, Christopher Landau, dijo que está siguiendo «muy de cerca la situación en la sierra entre Sonora y Chihuahua».

«La seguridad de nuestros connacionales es nuestra gran prioridad», ha subrayado en un mensaje en Twitter.

Fuente Diario de Cuyo