Los días 16 y 17 de noviembre, la comunidad de Caleta Olivia, provincia de Santa Cruz, vivió a pleno los festejos por los 40 años de la llegada de la Imagen de la Virgen del Valle a esa zona del sur del país.

Los actos centrales contaron con la presencia del Obispo de Catamarca, Mons. Luis Urbanč, quien se trasladó a esa ciudad, previo paso por Comodoro Rivadavia, llevando dos réplicas de la Madre Morenita, que fueron entronizadas, una en la sede parroquial, y otra en la ermita del barrio 150 Viviendas.

Las actividades se iniciaron el sábado 16 de noviembre, a las 14.30, con la caravana hacia Ramón Santos, límite con la provincia de Chubut, donde se realizó un bonito encuentro de bienvenida, con la presencia de Mons. Luis Urbanč, Obispo de Catamarca; Mons. Joaquín Gimeno Lahoz, Obispo de Comodoro Rivadavia; y Mons. Jorge García Cuerva, Obispo de Río Gallegos, a cuya diócesis pertenece la comunidad de Caleta Olivia.

El Pbro. Alejandro León, párroco de Nuestra Señora del Valle, en Caleta Olivia, comentó que a la caravana “se sumó tanta gente, que había unos 100 coches, y antes de llegar a la ciudad se sumaron más de 20 ciclistas, para acompañar a la Virgen. Fue algo extraordinario”.

“Al llegar a la ciudad, nos dirigimos al Monumento del Obrero Petrolero, donde había mucha gente esperando, y también los medios. Allí escuchamos las palabras de Mons. Urbanč, la reflexión de los dos párrocos de la ciudad, y las palabras de la Secretaria de Cultura, Prof. Claudia Rearte”, describió el sacerdote. También recibió el tributo de autoridades y miembros de Prefectura.

Luego se inició la procesión hacia la sede parroquial, llevando también la Imagen de la Virgen del Valle, que hace 40 años llegó a Caleta Olivia. En el trayecto detuvo la marcha en un centro de jubilados y en un hogar de ancianos, para bendecir a sus hijos más necesitados.

Al respecto el párroco anfitrión dijo que “hubo un momento de oración con la gente y caminamos hacia el templo, donde nos esperaba una multitud. Participamos de la Misa con los Obispos y la entronización de la Imagen de la Madre Morena”.

La jornada finalizó con la vigilia folclórica, en el complejo cultural municipal, con la presentación de numerosos grupos de danzas y cantos.

El domingo 17, la Misa central de las 11.00 congregó a una gran cantidad de fieles, que colmó el completo cultural municipal. “Fue una celebración muy emotiva, como hace 40 años de la llegada de la Madre. Y estuvimos muy unidos a este tiempo de preparación para los 400 años del hallazgo de la Virgen y el próximo Año Mariano Nacional”, expresó el Padre León.

Finalizada la Eucaristía, “nos trasladamos hasta el Colegio San José Obrero, de la comunidad salesiana, donde compartimos un almuerzo a la canasta; y una comitiva salió hacia la gruta hecha hace muchos años por la gente, donde se realizó un homenaje a la Virgen”, manifestó, apuntando que “con Mons. Urbanč y Mons. Lahoz, en una larga caravana atravesamos la zona de chacras donde la esperaban los jinetes tradicionales y los vecinos de la zona la homenajearon. Después fuimos al barrio de la periferia denominado 150 Viviendas, donde la gente había engalanado las calles con guirnaldas y pasacalles, y construyó en este tiempo una ermita para la Virgen, donde fue colocada la otra Imagen traída por el Obispo de Catamarca. Fue algo muy bonito”.

De las actividades participaron algunas personas que participaron de este gran acontecimiento hace 40 años, y se distinguió a quienes colaboraron con la organización en las distintas comisiones. “Fueron testimonios muy emotivos del trabajo previo a la llegada de la Virgen. Una memoria muy valiosa, que también invitó a renovar la devoción y la fe cristiana en estos tiempos”, relató el Padre León, destacando que “con este sentimiento de que María es Madre de todos y nos invita a crecer en el amor, el lema ‘María, bajo tu amparo anunciamos a Jesús – 40 años de amor’, lo pudimos vivir con la gracia y la presencia de la Morenita del Valle”.