Adelma Méndez (80) terminó sus estudios primarios con la intención de ayudar a sus nietos con la tarea de la escuela, vivo testimonio de que nunca es tarde y de que si se quiere, se puede. 

La abuela asistió a clases de 19 a 22 en la Iglesia San Camilo de la localidad de Orán, Salta, y la semana pasada recibió un reconocimiento del Concejo Deliberante de Orán por tener el promedio más alto del aula satelital núcleo 10.

Qué la motivó

Adelma es madre de siete hijos y tiene 25 nietos y 18 bisnietos, y ayuda en la crianza de sus nietos Fernando de 13 y Thiago de 10 años, pero a la hora de hacer las tareas escolares a ella se le dificultaba ayudarlos porque apenas sabía leer y escribir.

«En mis tiempos de escuela en el Chaco salteño, lo normal era llegar hasta quinto grado. Yo apenas pude llegar ahí», contó a El Tribuno de Salta.

No obstante, para ayudar y dar el ejemplo a sus nietos de lo importante que es la educación decidió comenzar a principios de este años la escuela primaria. «A pesar de mis años avanzados quise terminar la escuela, quería incentivar a mis nietos», manifestó.

La experiencia escolar a los 80

«Lo que más me costó fue lengua, por tener que volver a estudiar las reglas ortográfica», confesó. Sin embargo, con esfuerzo y voluntad pudo superar cada dificultad. «Tuve la oportunidad y lo hice. ¿Cómo no lo iba a hacer», contó en diálogo con La20 FM.

En tanto, Adelma aseguró que le «resulta fácil matemática» y que aprovechaba las siestas para estudiar y hacer las tareas.

Reveló que disfrutó mucho de los recreos junto a sus compañeros. «Tenemos un grupo muy unido, chalamos, tomamos mate, muchos cargan historias muy duras sobre sus hombros», contó en diálogo con el mismo medio.

Fuente La Voz