Érica Alberto tiene 18 años, vive en una humilde casa de madera, y logró el mejor promedio del año en su escuela.

La joven, perteneciente a la etnia Ava Guaraní, obtuvo un promedio de 8.90 y en diálogo con el medio Cadena 3, contó que el segundo semestre fue el más difícil, entre el último mes de embarazo y el nacimiento de su bebé (ahora de 3 meses).

La orgullosa mamá llevó a su hijo al acto de colación y a un homenaje que le hizo el Concejo Deliberante.

Además, la joven venció su timidez al exponer el trabajo “Jóvenes hormigas en la frontera”, para contar en Buenos Aires cómo viven los adolescentes siendo bagayeros en Aguas Blancas.

Esta humilde Ava Guaraní tiene el sueño de ser abogada, por ahora casi inalcanzable porque vive en una situación de vulnerabilidad. Su familia está integrada por tres hermanos más y vive con los ingresos de su padrastro bagayero y de su mamá costurera.