El cura Julio Quiroga del Pino, quien encabezará la Comisión de Abusos Sexuales de la Diócesis de Catamarca, dio detalles de la manera en que funcionará este dispositivo de la Iglesia, indicando que gira en torno a escuchar a las presuntas víctimas y realizar una investigación interna.

En un extenso diálogo con Radio Nacional, el religioso manifestó: “Los mandamientos nos dicen qué hacer y qué no hacer. El sexto habla de ese tipo de relación, así que imagínense ustedes que habiendo esos detalles dentro de los religiosos, tenemos que llegar a las personas”.

Refiriéndose a los miembros de la Iglesia, dijo que “son las personas de quien menos se tendría que esperar. Todo lo contrario, tenemos que estar nosotros instruidos constantemente en nuestra sanación física y espiritual (…) con todas las dificultades que el mundo trae. Que una persona, que en la mayoría de los casos se acerca a una persona de vida consagrada, se entiende que consagrada en la presencia de dios y en la vida de la Iglesia, cometa esto como error, es un gravísimo delito (…) a la persona y de hecho también a él mismo en cuanto a la verdad de fe. Entonces es como una traición a la propia Iglesia. Cuando hablamos de Iglesia es cómo Dios instituyó nuestras vidas para caminar en la verdad y en la santidad, entonces es una enorme traición, en el caso de ser cierto”, aclaró.

Asimismo, dijo que “el Papa pidió, no tan sólo a la Diócesis de Catamarca, sino a todo el mundo, en una carta, que se haga una comisión al respecto para la gente que haya padecido una de esas situaciones, es en beneficio de ellos, porque todas las personas somos miembros de la Iglesia. ¿Cómo no va a haber alguien que los recepcione ante semejante situación? (…) De esa manera, se espera recepcionar a esta gente que ha sufrido o padecido alguna situación semejante, cercana o más grave, de un modo interno de la Iglesia”.

Nuevas tecnologías 
En la continuidad del diálogo, Quiroga del Pino consideró que “no es tan sólo el padecimiento de la víctima que hay que cuidar, sino también es en beneficio y cuidado de estos grandes atropellos que no debieran estar nunca, pero desgraciadamente se dan, no hubiéramos imaginado esto jamás en años y años, pero es así. El demonio no deja de acechar, estamos viviendo épocas de enormes exacerbamientos sexuales. Un chico chiquito, por ejemplo, ve en sistemas visuales, ya sea internet o los teléfonos particulares, estas cosas. Nosotros hemos crecido sin haber conocido ni visto estas cosas. Entonces, ¿cómo no van a estar casi atropellados nuestras cabezas, nuestros corazones, y hasta deformados por tantas imágenes y estímulos de la sexualidad? Y no de la sexualidad propia sino del degeneramiento, porque se degenera, y entonces se zafa de la propia sexualidad. El demonio sabe que hay adhesión inmediata y no deja de acechar, y también ha tocado, desgraciadamente, a muchos corazones de vida consagrada”.

En cuanto a los casos que ya fueron denunciados ante la Justicia en la provincia, el cura explicó que “están en tratamiento interno desde hace tiempo”. En el caso puntual del último caso denunciado, el del cura Moisés Pachado, dijo que “viene hace rato con ese tema y ante la justicia, venimos con tratamientos internos”. 

Consultado sobre la modalidad de este tratamiento, explicó que “son secretos, lo que quiere decir que resguardan detalles de la persona. Se trata de buscar la veracidad. En el caso de él, ha tenido un montón de condicionamientos, conlleva además vergüenza y lamentaciones (estas acusaciones). Hieren a la Iglesia y no sabemos si es verdad o no, porque piense usted que cualquier persona puede destruir a quien quiera, con decir nomás. Y eso se llama difamación, que es muy peligrosa y arruina muchas vidas. En el caso de la vida consagrada, se le puede quitar el ministerio y pueden pasar 6, 7 o 15 años, y después descubrirse que no es así y se destruyó la vida de una persona. También puede darse lo contrario, que sea cierto, así que tiene que pagar por su delito”.

El religioso indicó que la Comisión comenzará a funcionar desde febrero con un grupo de consejeros que se abocarán a los casos que sean presentados.