Durante la primera sesión extraordinaria de año en la Cámara de Diputados, tomó estado parlamentario un proyecto de Ley de la diputada Adriana Díaz, que busca implementar el “Programa Provincial Integral para la Prevención de Violencias en el Deporte” y está destinado a miembros de la comunidad deportiva, pertenecientes a organismos gubernamentales y no gubernamentales de la provincia.

Según se establece en el proyecto, el programa deberá ser obligatorio y garantizar la implementación de capacitaciones y campañas de difusión y concientización para la prevención en la temática, con la posibilidad de sanción.

En sus argumentos, Díaz explica que: “Según como se utilice, el deporte puede generar una buena o mala influencia para quienes lo practican. Por esto es fundamental el rol que cumplen los entrenadores y preparadores físicos, el clima que propician en los equipos deportivos, y su influencia en el razonamiento moral de los deportistas ya que en sus manos está la posibilidad de que el deporte resulte educativo o no”.

Por otra parte, señala que “la situación de la mujer y las personas del colectivo LGBTIQ+ en el deporte y la necesidad de contar con entrenadores o responsables capacitados en perspectiva de género son fundamentales. El deporte es uno de los espacios donde más se sufre la brecha de género debido a su escasa y a veces nula participación en los estamentos técnicos, arbitrales y de gestión. Si bien, se vienen rompiendo barreras en disciplinas que  habían excluido a las disidencias sistemáticamente de su práctica, actualmente los estereotipos sociales,  tópicos sexistas y  patrones culturales que los vulneran siguen vigentes”.

Por último, resalta que “Los puestos de toma de decisiones de muchas comisiones, federaciones y clubes, se encuentran ocupados mayoritariamente por hombres, lo que representa un obstáculo en la creación de una cultura de la equidad en el deporte y un claro ejemplo de la desigualdad de oportunidades”, concluye.