River enhebró su sexta victoria consecutiva (incluyendo el 2-1 ante Independiente por el pendiente) y reafirmó su condición de líder de la Superligaderrotó 2-0 a Estudiantes como visitante y volvió a romper tres puntos de ventaja sobre Boca, su más inmediato perseguidor. Rafael Santos Borré y Matías Suárez convirtieron los goles para los conducidos por Marcelo Gallardo, que se impusieron con autoridad ante un adversario que los incomodó en los primeros compases del partido. Pero, como casi siempre en la era del Muñeco, encontraron el camino de la victoria…

Estudiantes le planteó a River un partido en espejos. Con un esquema similar (cinco en el fondo y carrileros), apostó a presión contra presión y a los duelos (no confundir con persecuciones) individuales. Así, por momentos en el inicio el partido se hizo de ida y vuelta. El Pincha tuvo tres veces la apertura del marcador: a los 10 minutos, tras un centro atrás, Estévez remató desde buena posición y se encontró con el cierre de Rojas; y a los 11, Retegui, puro sacrificio, probó desde el borde del área y la pelota pasó cerca del palo izquierdo del arco defendido por Armani. El mismo Estévez sacó un bombazo a los 20 que hizo temblar el travesaño.

Pero el Millonario enseguida mostró sus credenciales: Montiel envió un centro desde la derecha y Borré cabeceó cruzado: su intento pasó a centímetros de la valla. Y a los 21′ llegó el 1-0 para la visita: Borré marchó cara a cara con Andújar y, a pesar de que el control se le fue algo largo, alcanzó a puntear por debajo del arquero y así romper la paridad.

Estudiantes logró intervenir los circuitos de elaboración de River, pero las disposiciones tácticas favorecieron el juego directo. Y ahí pesó la jerarquía de los dirigidos por Gallardo, que en las áreas (y en las transiciones veloces) tuvieron mayor peso, con carrileros que aparecieron como wines. A los 33′, Borré habilitó a Montiel, quien definió cruzado y el tiro se fue ancho. Y, a los 39, Suárez enganchó en el área y se quedó sin potencia para el último toque.

En la segunda parte, la presión de River continuó dándole frutos. Además, los mediocampistas empezaron a encontrar algo más de libertad, ofreciéndole más vías de llegada al Millonario. En consecuencia, Nacho Fernández probó la resistencia de Andújar a los 2 minutos, merodeó el arco en más de una oportunidad y, a los 18′, movió el balón hasta encontrar el 2-0. Nacho Fernández lanzó el buscapié para Suárez, quien punteó la pelota, se desvió en Mascherano y terminó en la red.

River terminó ganando con comodidad un partido que comenzó complicado. Por momentos hasta se floreó, y apenas se inquietó con alguna jugada individual de los ingresados Gastón Fernández y el chiquilín Sarmiento, o con el cabezazo postrero de Schunke. El Millonario dio otro paso detrás del objetivo de obtener la Superliga, una de las “deudas” de la gestión Gallardo, que ostenta dos Copas Libertadores y tres Copas Argentina, pero el último torneo de Primera División de la Banda data de mediados de 2014, con Ramón Díaz en el banco de suplentes. Y no sintió la presión que le metió Boca, igualando su línea en la tabla de posiciones instantes antes de que saliera al campo de juego en La Plata. El aplomo de un equipo que lleva casi seis años de un ciclo soñado.

Fuente Infobae