La Organización Mundial de la Salud (OMS) dedica sus esfuerzos en la contención del coronavirus para impedir que la enfermedad se cebe con países cuyos sistemas sanitarios son especialmente débiles en comparación a otros afectados.

En todo el mundo se han registrado 78.000 casos de personas que contrajeron el virus. En China, donde se detectaron 76.288 casos, hubo 2.345 muertes.

El máximo responsable de la agencia de la ONU, el doctor Tedros Adhanom Ghebreyesus, explicó que la organización “está trabajando arduamente para preparar a los países de África ante la posible llegada del virus”. Hasta el momento, solo se tiene constancia de un caso confirmado en Egipto.

Preocupa la situación en Irán, que podría ser una puerta de entrada. De momento, la República Islámica ya ha confirmado una quinta muerte y diez casos adicionales, hasta un total de 28. El número de presuntos casos es de al menos 785.

El aumento de casos en Corea del Sur (433) e Italia, que confirmó su segunda muerte por coronavirus, “también son motivo de preocupación y de cómo el virus se está propagando a otras partes del mundo”.

Tedros insistió, como ya hizo el viernes en una conferencia de prensa, en que el tiempo para frenar la propagación de la enfermedad “se está acabando”. 

El jefe de la OMS recordó que el 80% de los pacientes del coronavirus se recuperan, pero el resto padece síntomas críticos que ponen en peligro sus vidas.

“Estos pacientes requieren cuidados intensivos, utilizando equipos como máquinas de soporte respiratorio que son escasos en muchos países africanos. Y eso es motivo de preocupación”, señaló el médico.

“En solo siete semanas, este brote ha captado la atención del mundo, y con razón, porque tiene el potencial de causar graves trastornos políticos, sociales y económicos”, concluyó.

Ensayos en México

Científicos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) llevan a cabo ensayos con virus similares para confirmar la capacidad de la universidad y de otras instituciones de secuenciar el genoma de COVID-19, informó ayer la institución.

Mediante un comunicado, la UNAM indicó que estas prácticas son útiles para determinar de dónde viene el virus y darle seguimiento a su evolución.

La investigadora del Instituto de Biotecnología (IBt), Laura Alicia Palomares Aguilera, explicó que los laboratorios de la UNAM “están listos para apoyar a las autoridades sanitarias en la detección y diagnóstico certero del coronavirus y de la enfermedad COVID-19”.

Además, dijo que la institución “trabaja en métodos de diagnóstico rápidos” que permitan detectar la infección en personas sospechosas, en aeropuertos y sitios de paso.

Por los tiempos, no estarán listos para esta temporada, pues requieren la autorización de la Cofepris; pero sí servirán para la detección de virus de ARN, como los de la influenza u otros tipos de coronavirus, destacó.

La OMS reportó que del 31 de diciembre de 2019 al 14 de febrero de 2020, en la provincia china de Hubei, cuya capital es Wuhan, se confirmaron 63.851 casos, de los cuales aproximadamente 47.000 se detectaron mediante análisis de laboratorio, y más de 15.000 fueron diagnosticados clínicamente.

Ante esas cifras, la especialista señaló que aunque en China “aparentemente” se registran cada vez más casos, o que en realidad sucede es que se incluyeron los comprobados en laboratorio y los detectados clínicamente.

Explicó que por ahora este procedimiento sólo se realiza en Hubei, donde la confirmación clínica se basa en imágenes torácicas, sin necesidad de análisis de laboratorio.

Dijo que esto ha permitido al país asiático notificar con mayor oportunidad los casos sospechosos de la COVID-19, garantizando una atención más eficiente, pero no significa que haya repuntado la enfermedad.

La también experta del Departamento de Medicina Molecular y Bioprocesos de la UNAM consideró que este paso es importante “porque hay pacientes asintomáticos y conforme mejora la manera de detectar el virus, podremos diagnosticar los posibles casos”.

Palomares Aguilera relató que en muchos países del mundo “se siguen de cerca los métodos empleados en China para detectar la enfermedad y actuar de la mejor manera en cada país”. 

Explicó que “se espera que el coronavirus circule aún en los meses de febrero, marzo y abril”.